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Los Macron: bizarra pareja

  • Alejo Martínez

  • Alejo Martínez Vendrell

En virtud de la singular atención que ha atraído la peculiar pareja Macron, enfoquémonos un poco en ellos. No cabe duda de que se trata de una relación conyugal atípica, extraña, que causa desconcierto y aun cierta incredulidad. Se ve y aprecia con mayor naturalidad una pareja cuando el varón es el que le lleva 24 años a la mujer.

Pero ¿por qué no pensar que, en términos de la fundamental sexualidad, una otoñal receptora hermosa y compatible puede provocar mayor placer a su joven pareja que la que puede generar a la suya un otoñal varón con menguado potencial de emisor? Sin desconocer de ninguna forma que lo ideal son parejas de edades similares, al menos en términos sexuales, ¿no resulta más razonable la unión de un joven con una mujer mayor, que la de una joven con un varón que le aventaje mucho en edad?

Emmanuel y Brigitte o Manu y Bibi, como suelen llamarlos sus amigos, constituyen una pareja sumamente habilidosa para las relaciones sociales, son singularmente empáticos y se combinan para ganarse con extraordinaria facilidad nuevas amistades. Conviven con una proximidad fuera de lo común. Permanecen cercanos en el trabajo, en las relaciones familiares y sociales, así como en el hogar y en su esfuerzo por la conquista del poder político.

En noviembre de 2015, ante las cámaras de un canal de TV, el entonces ministro de Economía, deseoso de aclarar la razón de la persistente permanencia de su esposa en el ministerio, a pesar de que no figura en su nómina de pagos, tratando de defenderse de los muchos burlones, declaró: “Ella está aquí porque contribuye a crear otro ambiente y eso es importante. Su opinión me importa, en ello invierte mucho de su tiempo. No se trabaja bien si no se está feliz”. Brigitte a su vez comentó después, divertida sobre esta declaración: “Me encanta su frase, aunque de cualquier forma, yo soy la presidenta de su club de fans”.

Entre las funciones que la profesora de literatura y directora de teatro desempeña, se comenta que ella “no tiene paralelo para detectar en dónde la voz de su esposo debe posarse para impactar y captar al auditorio”. En tal contexto no resulta extraño el que se le considere un apoyo “discreto pero omnipresente que capta las demandas, le pasa los mensajes y organiza reuniones clave. Retrato de una esposa En Marcha”.

Preocupados por los frecuentes embates de la muy leída prensa de la “socialité” sensacionalista, los Macron decidieron acercarse a la reconocida operadora de esos medios, la Sra. Michèle (Mimi) Marchand. Como les sucede con suma frecuencia, surgió rápidamente una gran empatía y la comunicóloga le espetó con toda franqueza a Bibi: “Toda Francia habla de la diferencia de edad entre ustedes. Pues bien, tú les vas a dar gran satisfacción a todos los metiches y mirones. Asúmelo. ¡Tú eres bella!”.

Y exhortó a Brigitte a que posara en bikini para que viera la sociedad francesa dónde tronaban los chicharrones. Le explicó que se trataba de poner en práctica la estrategia de controlar, mejor que de sufrir los embates de la prensa del sensacionalismo morboso y que para ello de ninguna forma convenía ignorarla o aguantarla pasivamente, sino que era mucho mejor alimentarla, pero nutriendo a ese “insaciable Moloch” con el material que le resultara más favorable a ella. Bibi finalmente accedió, luciendo su despampanante belleza solo en ajustado traje de baño al lado de su esposo en toda la portada de la muy difundida revista Paris Match.
amartinezv@derecho.unam.mx @AlejoMVendrell