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Los mexicanos somos uno con el Ejército

  • José Luis Camacho

Al buscar preservar la vida de niños y mujeres utilizados por delincuentes, cuatro integrantes del Ejército y seis policías murieron en el Estado de Puebla. Lo sucedido en la localidad de Palmarito, Puebla, deja al descubierto la descomposición social que vivimos en México y que ha sido el caldo de cultivo para que grupos delincuenciales se enquisten en comunidades y paulatinamente hagan a la población parte de sus actividades ilícitas. A ello se enfrentan todos los días nuestras Fuerzas Armadas, pues algunos cuerpos policíacos no han quedado al margen de ese contubernio y se han vuelto parte del problema, obligando a los militares a realizar tareas de seguridad pública.

Que una madre o un padre se atreva a utilizar a sus hijos para ponerlos de escudo para defender a delincuentes no tiene nombre, como tampoco lo tiene que un grupo de delincuentes prive de la vida a un menor de dos años y violenten a toda una familia.

Se trata de hechos que indignan a los mexicanos y que nos enfrentan a una realidad muy difícil, que requiere del esfuerzo de todos nosotros para cambiarla y no acostumbrarnos a ella.

El dinero de los múltiples negocios ligados al crimen organizado, tales como el secuestro, piratería, extorsión, trata de personas y robo de combustible, están haciendo estragos en nuestras comunidades e instituciones. De ahí la necesidad de que cada mexicano, en su hogar, en su trabajo y en su comunidad, tome consciencia de lo que estamos haciendo mal como padres, como hermanos y como integrantes de la sociedad y nos comprometamos a no solapar el delito y mucho menos a ser parte de él. No más complicidad.

La infiltración de la delincuencia en diversas instituciones políticas y sociales es un fenómeno no de ahora ni de hace 10 años, sino de un proceso de mediano plazo que como la humedad, fue adentrándose y quebrantando los pilares de honestidad y justicia.

Tampoco se podrá combatir la ilegalidad con más ilegalidad y ello lo ha dejado en claro el presidente Enrique Peña Nieto, al exigir que cada orden de Gobierno y cada instancia gubernamental cumpla con sus responsabilidades.

Estamos a unos días de que el Senado analice y dictamine la minuta enviada por la Cámara de Diputados para concretar la transformación de la PGR en la Fiscalía General de la República, institución que no solo será diferente en el nombre, sino sobre todo en su estructura, facultades y operación al tratarse de un órgano autónomo constitucionalmente.

Sé que la trascendencia que este hecho tendrá en la vida diaria de las personas puede resultar poco clara a simple vista, pero se trata de la institución que hoy en día es responsable en gran medida del desapego de la población hacia la procuración de justicia en nuestro país y de la impunidad, pues de ella depende el Ministerio Público, sí, esa oficina gubernamental peor evaluada y que encarna la perversión y extravío del servicio público.

En este ambiente de inseguridad, nuestras Fuerzas Armadas han sido muestra de lealtad y servicio desinteresado y total a favor de la Nación Mexicana. Son miles de mujeres y hombres que constituyen este ejército encabezado por el general Salvador Cienfuegos Zepeda y que ha dado muestras de su alta capacidad de transformación y modernización para seguir estando a la altura de las necesidades nacionales.
camachovargas@prodigy.net.mx

Twitter: @jlcamachov