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Los muros y las convenciones partidistas

  • Rosamaría Villarello

  • Rosamaría Villarello Reza

Ríos de tinta ya han corrido sobre los nominados a las candidaturas presidenciales por razones harto conocidas y publicitadas.

Las convenciones Republicana y Demócrata, sobre todo esta última, han sido las más atractivas, seguidas y comentadas como nunca antes. De hecho, antes pasaban desapercibidas para la mayoría de las personas al no sentirse involucradas en lo que sucediera en Estados Unidos; de sus candidatos, inclusive, se desconocía el perfil de los mismos. Ya ni se diga que se ignoraba -en mucho todavía- acerca del sistema electoral y de quienes eran los dirigentes de los partidos respectivos.

Hoy vuelve este país a ser desde muchos puntos de vista, la punta de laatención primaria de la política mundial. Dentro de los muchos temas hay uno que resalta particularmente para nosotros, porque en ambos casos fue motivo de referencia especial aunque con diferentes enfoques y variantes: el muro fronterizo del norte de México y lo que significa para cada uno de los postulados.

Inclusive en los discursos de los flamantes invitados a la Convención Demócrata, la alusión a la edificación de un muro se convirtió en una mención retórica de Hillary como inadmisible, más allá de su significado físico. Esa propuesta y sobre todo llevarla a cabo, desuniría a los propios estadunidenses de orígenes distintos que hoy forman parte de esa comunidad que han aportado, con su trabajo y esfuerzo a la construcción del país. Aunque todo va más allá de ello.

El tema también ha sido tratado por otros líderes que han sufrido las nefastas consecuencias de esos muros como lo fue el de Berlín y al que inclusive aludió Angela Merkel recientemente; ella sabe de qué habla.

En México, no ha habido una auténtica demostración de lo que para nosotros representa tal propuesta del señor Trump y de la gente que lo apoya, gane o no. Y no me refiero solamente al Gobierno sino a manifestarse expresamente por tal propósito, pues es más bien una propuesta anti civilizatoria que degrada a la humanidad. En esa misma línea, inclusive, se refirió el presidente Barack Obama en la Convención Demócrata porque ello llevaría inexorablemente al acerbo de las relaciones entre vecinos, sino que complicaría aún más la convivencia fronteriza de las poblaciones.

El muro es hoy día el “leit-motiv- de las campañas en Estados Unidos como un objetivo de unión de unos y otros: en contra o a favor. Con todo y que no llegue a levantarse, está dejando un enorme resentimiento. De aquí a noviembre estaremos escuchando mucho del tema. No estaría nada mal que en México también fuera nuestro objetivo de unidad y no esperarse a ver qué pasa. Por lo menos los partidos políticos y las organizaciones civiles están en la obligación de manifestarse al respecto.

Por otro lado, ya que somos tan proclives a buscar comparar la situación de México con la de Estados Unidos, no estaría por demás que los partidos políticos tomaran nota de la magnífica lección que dejó la Convención Demócrata y de cómo acercar a sus seguidores y hasta a los que no lo son; claro, con toda proporción guardada.