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Los niños mueven al mundo | María Esther Estrada

  • María Esther Estrada

Por los derechos de los niños víctimas de la violencia

ÁMSTERDAM, Holanda.- Abraham Keita (17 años) vive en Liberia, un pequeño país en la costa occidental de África, donde ha sido testigo de la violencia que sufren los niños de su país en el que el 83.8 por ciento de la población vive por debajo del umbral internacional de pobreza. Pero además la corrupción es endémica y la incidencia de la violencia sexual se encuentra entre las más altas del mundo.

Ahí nació Abraham, entre dos guerras civiles brutales en las que ambos ejércitos utilizaron niños soldados en una escala sin precedentes. Se enfrentó a la muerte con apenas cinco años porque su padre fue asesinado mientras trabajaba como conductor para una organización humanitaria. Él se crió en la pobreza con su madre y sus hermanos en West Point, uno de los barrios más pobres de Monrovia (la capital), sin embargo, logró ir a la escuela.

Cuando tenía 9 años supo de una niña de 13 que sufrió abuso sexual y fue asesinada por sus padres adoptivos. Tal vez el ser testigo tan cercano de la violencia y su deseo de hacer algo contra ella lo llevó aparticipar en una manifestación para exigir acciones legales contra los asesinos. Conoció ahí a miembros del Parlamento Infantil de Liberia y desde entonces es miembro. A partir de ese momento no ha dejado de organizar marchas pacíficas y escribir peticiones al Gobierno cuando se violan los derechos de los niños, pidiendo que se respeten. También está luchando por que la educación primaria y secundaria sean gratuitas y de calidad. Combatir la violencia sexual y los matrimonios infantiles son otras de sus líneas de acción. Gracias a sus esfuerzos y los de sus colegas, en 2012 Liberia se convirtió en uno de los primeros países africanos enaprobar una legislación integral para los niños, la Ley de la Infancia, que desgraciadamente no se ha puesto en práctica.

Su labor ha tenido sus frutos y no ha pasado desapercibida. Es por ello que Abraham Keita es el ganador del Premio Internacional Infantil de la Paz 2015. Coincidirá conmigo en que se lo ha ganado a pulso. Conózcalo: https://vimeo.com/145131229

“Los niños de todo el mundo están siendo expuestos a la violencia y la injusticia, mientras los matones a menudo quedan impunes. Quiero que la gente de todo el mundo reconozca que esto es inaceptable y que cada ciudadano del mundo, ya sea joven o viejo, puede ser un agente de cambio”, dijo al recibirlo, con esa sonrisa llena de esperanza que lo acompaña por la vida.

Premio Internacional Infantil de la Paz

Abraham Keita es uno de los 11 menores de edad que han recibido este premio que otorga anualmente, desde 2005, la fundación holandesa KidsRights (Derechos de los Niños) a un menor cuya valentía o actos notables ayuden a contrarrestar los problemas que afectan a los menores. Todos los ganadores han probado que cualquier niño puede cambiar y mover al mundo.

El premio se les entrega en la Sala de los Caballeros ubicada en el Binnenhof, la sede del Gobierno de los Países Bajos, en La Haya. Siempre ha sido un galardonado con el Nobel de la Paz el encargado de entregarles el premio. A Keita se lo puso en las manos Leymah Gbowee, quien lo recibió en 2011 por su lucha no violenta por la seguridad de las mujeres y por los derechos de las mujeres a participar plenamente en el proceso de consolidación de la paz en Liberia, su tierra natal.

El premio consiste en una estatuilla “Nkosi” (el nombre es el del primer ganador de este premio infantil) que muestra a una figura pequeña empujando un mundo, 100 mil euros (1 millón 800 mil pesos) que se destinan a proyectos relacionados con el área de influencia del ganador en su país, además de una beca para que pueda continuar sus estudios e incluso terminar la universidad.

Este año se presentaron 77 candidatos (39 niñas y 38 niños) de 39 países, entre ellos 9 mexicanos.

Las dos finalistas de esta edición fueron: Jeanesha Bou (17 años, Puerto Rico), quien fue nominada porsu lucha contrala trata de personas (https://vimeo.com/139856522) y Aziza Rahim Zada (14 años, Afganistán), quien fue nominada por defender a los niños que viven en condiciones deplorables en los campamentos de refugiados (https://vimeo.com/139856310).

Premios 2005-2015

Las historias de superación, generosidad y compromiso de cada premiado le llegan a uno al alma. Las leí todas y vi los videos. El corazón se me encogió y pensé en las palabras del papa Francisco, quien ha hablado de la “globalización de la indiferencia” que aqueja a la sociedad. Pero es un hecho que este concepto no aplica para estos niños. Todos han nacido en circunstancias muy vulnerables, les han hecho frente con la energía y restricciones de su corta edad, pero aun así han movido cielo, mar y tierra para ayudar a otros menores que viven situaciones similares. Ellos son:

2005: Nkosi Johnson (póstumo), Sudáfrica: Por dar voz a los niños infectados con VIH/SIDA (él falleció con apenas 12 años).

2006: Om Prakash Gurjaar, 14 años, India: Por su lucha para combatir el trabajo infantil.

2007: Thandiwe Chama, 16 años, Zambia: Por el derecho a la educación.

2008: Mayra Avellar Neves, 17 años, Brasil: Por combatir la violencia en las favelas.

2009: Baruani Ndume, 16 años, Congo: Por su trabajo pionero en un programa de radio para niños, transmitido desde un campo de refugiados en Tanzania.

2010: Francia Simon, 16 años, República Dominicana: Por su labor en pro del derecho de todo ser humano a tener nombre y nacionalidad.

2011: Chaeli Mycroft, 17 años, Sudáfrica: Ella tiene parálisis cerebral y ha trabajado activamente por los derechos de los niños discapacitados.

2012: Kesz, 13 años, Filipinas: Por su compromiso con los niños de la calle (él fue uno de ellos).

2013: Malala Yousafzai, 16 años, Paquistán: Por su lucha por el derecho a la educación de las niñas.

2014: Neha Gupta, 18 años, Estados Unidos: Por su labor en beneficio de niños vulnerables.

Lo invito a conocer sus historias con detalle en la web: www.childrenspeaceprize.org Seleccionar “Winners” y el año.

Este premio es una iniciativa del holandés Marc Dullaert, fundador de KidsRights (Derechos de los Niños) en 2003, que busca ayudar a los niños más vulnerables a través de la ayuda directa, así como ofrecerles una plataforma para dar voz a su lucha y a sus circunstancias. KidsRights ha crecido hasta convertirse en una organización de renombre internacional. Su web: www.kidsrights.org

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