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Los olvidos de Videgaray / Una Tras Otra / Jaime Alcántara Silva

  • Jaime Alcántara

De acuerdo a Forbes (México), el peso cerró la semana con una apreciación de 3.7 por ciento o 70 centavos, cotizando alrededor de 18.21 pesos por dólar, luego de que se conjugaron una serie de factores que propiciaron niveles más bajos para el tipo de cambio. Nuestra moneda se había derrumbado a un mínimo histórico de 19.488 pesos, [cuando] operaba el viernes en 18.3150 unidades con un leve descenso del 0.19 por ciento.

El secretario de Hacienda, habría dicho el viernes que el peso mejoraría gradualmente en los próximos días, por las medidas cambiarias y monetarias tomadas, para frenar su depreciación.

Las medidas fueron un tanto sorpresivas. Por ejemplo, el Banco de México, seguramente con acuerdo de Hacienda(aunque sea autónomo), aumentó su tasa de interés interbancaria. El incremento fue de medio punto, para ubicarla en 3.75 por ciento. El movimiento busca defender al peso contra el dólar.

No debemos olvidar que los grandes capitales, aquellos que buscan por todos lados un mínimo de utilidad, se van hacia donde les reditúe mejor su inversión. Medio punto, 50 centésimas puede sonar hasta ridículo, pero si vemos las cantidades, que pueden ser de miles de millones de pesos, entonces podremos entender que esa aparente minucia se vuelve una cantidad importante.

Por supuesto que algunas de las medicinas son amargas, en referencia a la serie de medidas propuestas. Una de ellas es que Pemex tendrá que hacer un recorte de 100 mil millones de pesos a su presupuesto para este año. Y esto tiene lógica, aunque uno se empeñe en no querer entenderlo. La caída de los precios del petróleo y la pesada deuda que enfrenta la empresa es brutal. Ningún negocio que haya perdido el 75 por ciento de sus ventas puede seguir gastando igual. Y, si a ello se suma que ahora la gasolina no solo no ha aumentado de precio, sino que ha disminuido, aunque sea unos centavos, entonces Pemex está en aprietos.

Además, en otra jugada rara, la Comisión de Cambios, integrada por la Secretaría de Hacienda y el Banco de México, decidió suspender la subasta diaria de dólares en el mercado cambiario, aunque “(…) se reserva el derecho de intervenir discrecionalmente”.

Es de todos sabido, que la subasta de dólares, es decir la venta, se estuvo haciendo para dar liquidez a las demandas, no para influir en el precio. Aún así es una apuesta con riesgos, dado que la ley de la oferta y la demanda, funciona siempre en los mercados libres, como el nuestro, y ello pudiera llevar a especulación. Pero, por lo que vimos en la semana, todo parece indicar que habrían sido atinadas esas medidas.

Ahora bien. Si sumamos a esta serie de acciones, otras como el no subir los impuestos, la baja en algunos servicios como la telefonía, el gas (como ya lo he mencionado en esta misma sección) y otras, podríamos asegurar que estamos ante alguien que está cumpliendo (y, muy bien) su labor.

¿Entonces? Entonces ¿por qué el nombre de Luis Videgaray no se refleja en preferencias electorales, como debiera? Porque, ni modo que lo económico sea ajeno a lo eminentemente político. Es más, el ciudadano siente más lo que afecta a su bolsillo que a lo demás.

Creo que él se ha olvidado de sí mismo. Vemos que difícilmente se promociona. ¿Tendrá un as bajo la manga? Puede ser.

Evidentemente por las tareas propias de esa importante dependencia, se ha olvidado de sí y (probablemente) de muchas cosas más. Ya veremos qué dicen los días que vienen.

Lo importante es que siga sin olvidar lo principal, a pesar de sus detractores: la economía del país.

jaimealcantara2005@hotmail.com