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Los pronósticos de La Moviola

  • La moviola/ Gerardo Gil

Más que en años anteriores, buena parte de la expectativa que hay para la ceremonia del Oscar, tiene que ver con los discursos o pronunciamientos que se den, dada la coyuntura política. Lo que se diga, incluso lo que no, será parte de la nota.

El Dolby Theatre, en Los Ángeles, California, como escenario de una  edición cargada de sabrosa sazón política. Los resultados no pueden estar exentos de esta coyuntura. El ambiente que hay, no será un factor decisivo, pero tampoco se puede dejar de lado.

Dicho esto, lo prometido es deuda y a continuación mis apuestas dentro de las categorías
principales:

Mejor Película: La La Land se llevará el Oscar dentro de esta categoría. El homenaje al Hollywood clásico, el cine de evasión en el marco de un musical, el profundo pesimismo de los personajes, a diferencia de la oligofrenia optimista del género  y la manufactura con el que está realizado el largometraje, le dan amplias posibilidades de ganar. Hay otra razón: más allá del discurso  que puedan decir los involucrados en el filme –si lo hacen-, el musical, es la opción más discreta en cuanto a contenido social. No tiene la corrección política, discursiva ni complaciente  de “Talentos ocultos”, su gran rival de la noche, pero cinematográficamente es impecable.

Mejor Director: Damien Chazzele, por  La La Land, se alzará con la estatuilla. Como un líder de orquesta, el realizador reúne capacidad técnica, fluidez artística y narrativa. El cineasta, le da un vuelco sutil, pero no por eso poco profundo, a la visión del género musical: en esta ocasión   en el marco de una crisis social, la película luce por sus números musicales y el pesimismo de sus personajes.

Una grata sorpresa sería que Barry Jenkins, por Luz de Luna, se alzará como ganador. Pero la grandilocuencia de La La Land hará sentir su peso.

Mejor Actor: Casey Affleck, como un atribulado hombre que debe hacerse cargo de su sobrino adolescente en “Manchester junto al mar”, tiene muchas posibilidades  de ganar y las apuestas a su favor son amplias. Sin embargo, le pisa los talones Denzel Washington por Fences. En el marco del discurso de inclusión que pesa este año, Affleck tiene un fuerte contrincante de categoría.  La nominación que poco a poco se ha ido desinflando es la de Ryan Gosling, como el deprimido jazzista de La La Land.

Mejor Actriz: Natalie Portman, tiene grandes posibilidades de ganar por Jackie. Su aguda interpretación de Jacqueline Kennedy, como una mujer incapaz de darse cuenta del mundo que la rodea, presa de su feroz ingenuidad y frivolidad, pero que aprende con rapidez y crueldad  la lección y termina manipulando reporteros, es una muestra de la capacidad de Portman.

Por lo demás, el filme es uno de los grandes ignorados de este año. Jackie, dirigido por Pablo Larraín, es una cáustica visión del poder y el entorno que lo rodea. Una melancólica revisión de los mitos estadunidenses –Camelot- y una cachetada con guante blanco a las primeras damas que se ofenden cuando su línea de ropa es  retirada de las tiendas departamentales.

La gran rival de Portman es Isabelle Huppert por Elle. El papel de una ejecutiva, obsesionada con el hombre que la atacó sexualmente, puede resultar demasiado incorrecto en estos tiempos, pero tampoco  se debe
subestimar a la  Huppertt.

Si se alza como triunfadora Meryl Streep por Florence Foster Jenkins, me como mi corbata.

Mejor Actor de Reparto: Mahershala Ali por Luz de Luna tiene buenas posibilidades, aunque en los Globos de Oro ganó Aaron Taylor-Johnson por Animales Nocturnos. Si hacemos caso a la regla no escrita de que quien gana este premio se puede alzar con el Oscar, las posibilidades de Ali se disminuyen.

Mejor Actriz de Reparto: Siguiendo el discurso de la corrección política, Octavia Spencer por Talentos Ocultos tiene grandes posibilidades de ganar.

El mexicano Rodrigo Prieto, por la fotografía de Silence de Martin Scorsese, otra gran ignorada este año, se alzará como triunfador en su categoría. ¿La razón?
La calidad de su trabajo.