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Los trescientos y alguno más

  • Los Trescientos: Carlos González Gamio

  • Bellas Artes fomenta la cultura
  • Adolfo Best y el amor por lo mexicano
  • Ari Schwartsman y la superación cotidiana

Que sustancioso alimento del espíritu es un recorrido por el Palacio de las Bellas Artes un sábado matutino tranquilo, antes que comience el ajetreo juvenil de un centro que se va llenando de juventud que asiste a un concierto gratuito en la plaza de ese zócalo, escenario de tantas actividades.

Así gocé de la obra de ese increíble personaje del arte que fue Adolfo Best Maugard, artista que conocí en mi tierna infancia en el solar paterno junto con otras figuras inolvidables del arte en todas sus manifestaciones como Roberto Montenegro, Ernesto “El Chango” García Cabral, Gerardo Murillo (mejor conocido como el “Dr. Atl”) y el compadre de mi padre, Rafael “La ranita” Freyre, todos ellos miembros de una cofradía magnífica a la que denominaron “Los pergaminos”, de la cual formaron parte también conspicuos personajes de la talla del “vate” López Mendez, Pancho Liguori, Pedro Vargas, Eulalio Ferrer, Mario Moreno, Ángel Lozada, Antonio Ariza, Justo Fernández, Manuel Horta y su hijo Raúl, José Cuarón, Raúl Casanova y otras mentes brillantes más…

Así, después de una permanencia prolongada de en el Jardín Borda de las ciudad de la eterna primavera, esta gran retrospectiva de Fito Best llega al museo del palacio de las Bellas Artes, teniendo como curador a Arturo López Rodríguez.

Son 141 piezas magníficas que revelan al artista en todas sus etapas creativas, desde sus inicios como pintor de paisajes a comienzos del siglo pasado y su incursión en el cine, hasta la fluencia que tuvo su método de dibujo mexicano en creadores de la época. De las salas donde se expone la obra de Best, en la que por cierto disfruté de caricaturas que le realizaron grandes dibujantes de la época como Covarrubias, Orozco Romero y Freyre.

De ahí pasamos a solazarnos con la obra magnífica de Henri de Toulouse-Lautrec, ese gran artista contrahecho , uno de los más destacados representantes del impresionismo francés, cuya exposición de impresos y carteles del MOMA, (Museum of Modern Arts de Nueva York) ha sido traída al museo de Bellas Artes de México para goce de los mexicanos. Coleccción maravillosa de carteles, fotografías y litografías, que nos muestran el París del siglo XIX. Fue la cúspide de la carrera de uno de los mejores artistas de finales del siglo XIX. Todo ese recorrido de la mano del historiador, y gran conocedor César Martínez experto de Bellas Artes.

Después una charla con ese Ari Schwartzman, ícono del la superación personal, quien escudriña el espíritu de miles de usuarios de las redes sociales, y otorga, a quien lo quiera leer, sabios consejos para que la pasemos lo mejor posible en este valle de lágrimas. Y me dice que si queremos evolucionar y crecer, no podemos aferrarnos a la persona que fuimos hace unos años y tampoco a la persona que fuimos ayer.

Así acierta al decir que existe el ejercicio de transformación personal: con una copa de vino (o tu bebida favorita) y en un momento que tengas tiempo para ti, escríbele una carta a la persona que fuiste hace un tiempo, dándole las gracias, pero también diciéndole que te despides para darle la bienvenida a nueva versión de ti. Firma la carta y quémala mientras brindas, dándole la bienvenida a una versión mejorada de tu persona…

-¿Qué es la parálisis por análisis y como superarla?

La parálisis por análisis es básicamente el sobre pensar las cosas. Cuando ya sabes que algo no te hace bien lo mejor es dejarlo o cambiarlo. Cuando algo te hace bien lo mejor es adoptarlo en tu vida. Así de sencillo como suena tanto dejar algo que no te conviene o adoptar algo que te conviene, la verdad es que no es tan sencillo y algunos de estos pasos a muchas personas les toma meses o años.

-¿Cómo superar la parálisis por
análisis?

Hacer microexperimentos en donde das un pequeño paso hacia el objetivo y notas los resultados. Hay veces que, por pensar en grandes pasos, es por lo que nos paralizamos. Pasos pequeños y rápidos hacia nuestro objetivo es lo que interrumpe la parálisis por análisis.

-¿Qué necesitas dejar ir y que necesitas desaprender?

Sería muy bueno que nos hagamos estás preguntas más seguido: ¿Qué necesito dejar ir? y… ¿Qué necesito des-aprender? Muchas veces estamos cargando con temas que no nos pertenecen y otras veces estamos cargando con experiencias o creencias del pasado que no solo ya no nos ayudan, sino que nos afectan. Puede ser que lo que aprendiste hace varios años te sirvió mucho, pero ahora te está deteniendo. Tal vez una relación muy valiosa del pasado te agregó mucho valor pero ahora te está frenando. Es posible que tus experiencias profesionales fueron de gran ayuda en algún momento, pero ahora ya no te están funcionando para lograr tus metas. Antes de poder aprender cosas nuevas o tener nuevas experiencias, es necesario el poder dejar ir lo que ya no nos ayuda en esta nueva parte de nuestro camino.

-¿Qué necesitas dejar ir? y ¿Qué necesitas des-aprender?

El simple hecho de hacernos este tipo de preguntas hace que nuestra mente trabaje a nuestro favor y nos pueda dar algún tipo de respuesta. Hay veces que necesitamos dejar ir creencias, hábitos, relaciones negativas, etc… Simples fórmulas que podemos seguir sin tanto conflicto, y ser más felices ¿no creen? Y hasta los próximos 300…y…algunos más, con nuestro más sentido pésame a los deudos del arquitecto Antonio Aspe…