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Los trescientos y algunos más

  • Los Trescientos: Carlos González Gamio

  • XIV Festival de las Almas
  • Un nosocomio de excelencia
  • Doctor Ignacio Chávez, un orgullo

Una experiencia maravillosa representa el Festival de las almas en Valle de Bravo. La cultura entendida como el ejercicio profundo de la identidad es uno de los pilares del Gobierno del Edo. Mex., por ello se dedica a organizar su Secretaría de Cultura eventos de la calidad de ese festival que disfrutamos miles de visitantes.

Valle es una población con decenas de atractivos, y si a eso le agregamos ese desfile lleno de colorido de catrinas monumentales, presentaciones de grupos artísticos de óptima calidad, encuentro de danzas tradicionales novohispánicas, obras de teatro alusivas al día de muertos, ofrendas llenas de colorido y ballets folclóricos de todas las regiones del Estado y exposiciones de artistas de primera magnitud ,el fin de semana fue completo.

Valle goza de una gastronomía incomparable con restaurantes para todos los gustos y todas las economías, artesanías originales y de una gran belleza autóctona.

En las suites de la montaña en Avándaro, a un costado de la carretera, disfruté de una vista que le envidiaría cualquier paraje de Suiza, y después de la hospitalidad de ese señorón que es don César Pereda, uno de los líderes indiscutibles del ramo energético, él regresó a México por una autopista de primer mundo, con precios también de primer mundo, para llegar a tiempo a visitar el Hospital del Instituto de Cardiología en Tlalpan, a dos maestros de la vida miembros distinguidos de los 300 que está en la etapa de pre jubilación.

En el 9º piso del edificio tenía un cuarto amplio con antesala y terraza desde la que contempla el periférico y se ven los coches como de juguete.

Revisaron a mi amigo el corazón y en la terapia con beneficio de terapia nuclear, modernísimo aparato, que permite examinar hasta la lesión parte del corazón, para producir diagnóstico adecuado y prescribir el tratamiento según los resultados. La atención impecable, todo mundo amable, sonriente y servicial, sin los malos modos acostumbrados en otras nosocomios.

Como la Institución hace al hombre o el hombre a la Institución, la labor sea empleadaen el dr. Ignacio Chávez que creó el Instituto, segregando una parte del Hospital General que llegaba hasta el Río de la Piedad lo que hoy es el Viaducto.

El dr. Chávez nació en Zirándaro cuando pertenecía a Michoacán, hoy Guerrero. Estudio en la Universidad Nicolaita de Morelia, en la Universidad Nacional de México (UNM)se recibió de médico en 1920. Fue rector de la Universidad Nicolaita de 1920 a 1921. Se especializó en Cardiología en París con los doctores Henry Vázquez y Charles Laubry de 1925 a 1927. Dio cátedra en las Universidades de Michoacán y de esta Capital.

Cuando el gran Charles de Gaulle visito México, el presidente López Mateos quiso presentarle al dr. Chávez, este depuso que lo conocía de antes y que no era posible desconocer quién era una gloria de la medicina mundial.

Fue rector de la UNAM y eliminó el pase automático que da facilidad para salir a los alumnos con preparación muy deficiente, pues faltaba que estuvieran inscritos y pasar el año lectivo para estar registrados en el año siguiente, aunque su nivel de conocimientos fuera bajo. Por un conflicto estudiantil que hubo como ahora se estilan, dejó la Universidad cuando fue secuestrado durante un día, en que sufrió vejaciones y posibilidad de que lo desnudaran y lo cubrieran de chapopote para emplumarlo en esto lo acompañó el director de la Escuela de Derecho, el lic. Cesar Sepúlveda.

Los coches del rector y los vinos de su comedor desaparecieron. Lo sustituyó el ing. Javier Barrios Sierra, nieto de don Justo Sierra, fundador de la Universidad de México de 1910, quien encabezó una pacifica manifestación del alumnado universitario en lo más álgido del conflicto de 1968, lo que calmó los ánimos y exacerbados imperantes que aún no se olvidan.

Estos personajes no tienen paralelo ni sustituto debemos guardarles memoria, respeto y consideración. El Instituto de Cardiología mantiene reconocimiento mundial por la alta capacitación del personal médico y los servicios que presta a todo el que lo solicita.

Debemos tener presente que los hombres pasan y sus obras quedan, y en su medida muestran nuestra historia en el Paseo de la Reforma bajo obras de Maximiliano inspirada en los Campos Elíseos de Paris en el siglo XIX. Del desconocido oficialmente Porfirio Díaz, quedaron la Columna de la Independencia y el Hemiciclo de Juárez, de tiempos posteriores tenemos la Estela de Luz, que tal parece cartelera de cine y ya no sabemos de quien fue la triste ocurrencia. El colega “El Universal” celebra el 1er. Centenario de su fundación, aspiración que tiene la Prensa Nacional.
¡Felicitaciones!

Y hasta los próximos 300… y… algunos más…