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Los trescientos y algunos más

  • Los Trescientos: Carlos González Gamio

  • Carlos González Gamio
  • Los genios de la caricatura y su museo
  • Remedio altruista institucional

En días recientes accedí a una invitación del amigo y colaborador de nuestro programa televisivo “Los colores de mi tierra” que se trasmite por el canal de TV Mexiquense, Mario Alberto Garduño, el célebre Maral, a hacer un recorrido por el museo de la caricatura de las calles de Donceles, ahí, en el corazón del Centro histórico, cuya máxima autoridad es el incansable doctor Jesús González Shmall.

Nos explicó que dicho museo fue inaugurado en 1987, por el entonces presidente Miguel de la Madrid y el regente Ramón Aguirre, quienes entregaron las instalaciones del Antiguo Colegio de Cristo con la finalidad de que resguardara las obras realizadas por caricaturistas que datan desde 1826 hasta la fecha.

Una experiencia única no solamente por habernos deleitado con los cartones increíbles plasmados de ingenio y sarcasmo, fina crítica mordaz de los poderosos de todas las épocas desde Antonio López de Santa Ana hasta la fecha. De geniales dibujantes, cartonistas y caricaturistas de la talla de Audifred, Posadas, Covarrubias, García Cabral, Guerrero Edwards, Ángel Zamarripa “”FA-CHA”, Abel Quezada, Rafael “La Ranita” Freyre, Guasp, Arias Bernal, Carreño, Alberto Isaac, Huici. O los más contemporáneos, también terror de los políticos Rius, Naranjo, Magú, Iracheta, Calderón, Maral, Nerilicón, Falcón, Helio Flores, Vázquez Lira, Trino, Jis, Carreño, Efrén, Trizas, y tantos otros genios de la plumilla que nos hacen felices amaneceres con su ingenio.

También descubrimos que en esa impresionante edificación que fue construida en dos etapas del 1499 a 1512, -cuando en la tierra de Trump andaban en penachos, cazaban búfalos y vivían en casas de campaña en forma de cucuruchos- se permite vislumbrar una de las construcciones del templo mayor de
Tenochtitlán.

Es un edificio de forma cuadrangular con sillares labrados, algunos de los cuales se usaron para el edificio colonial, pues en el inicio del muro se puede ver la cabeza de un cipacli (cocodirlo) labrada en piedra; una proeza de la arquitectura de esos días. Y me entero que hoy ante nuevos descubrimientos en la construcción del centro cultural España, se determinó que los vestigios arqueológicos encontrados, tanto en este edifico como en el vecino Colegio de Cristo, que alberga el museo de la caricatura corresponden a un Calmecac.

Para que usted sepa, el Calmecac era la escuela para los hijos de los nobles aztecas. En esta escuela se les entrenaba para ser sacerdotes, guerreros de élite, jueces, senadores, maestros o gobernantes, educándolos en materias como historia, astronomía, medición del tiempo, música, religión, filosofía, higiene y hábitos de limpieza, cuestiones de economía y sobre todo valores morales y disciplina. Aunque usted no lo crea, así se las gastaban nuestros antepasados aztecas. Y en otro orden de cosas, para esta ocasión, el tema no es el habitual de los medios de comunicación para estos días, sobre el Presidente de Estados Unidos, y su mala voluntad para México, ahora me voy a referir sobre la Asociación para Evitar la Ceguera en México, Institución de beneficencia creada por el dr. Luis Sánchez Bulnes y que continúa creciendo con su hijo, el director general, el dr. Rafael Sánchez Fontán. Como México, nuestra nación está favorecida por la mucha luz, dejamos de usar gorras y sombreros, ello causa deficiencias
visuales.

La merecida fama de La Ceguera, como se dice abreviando el nombre, hace que desde la noche anterior muchas gentes esperan para recibir una ficha y ser atendidas por orden numérico.

Juan Carlos Muños Romero, el amigo nuestro, me llevó al sr. Misael Chistopher Hernández Pacheco, que de niño, por errores médicos, perdió la visión y su privación de la vista por varios años, perdida la esperanza y auxiliado por el amigo Muñoz, que lo llevó a La Ceguera le hicieron los exámenes necesarios y el diagnóstico fue cambio de córnea, que debe ser adecuada a su edad.

Fue operado por la mañana y, dos horas después volvió a su casa, al día siguiente pasará a un mundo nuevo, porque no hay igualación el de imaginar las cosas o escucharlas a estarlas viendo, lo cual tiene significación de apertura a nueva vida y realización de la esperanza.

El Hospital de Coyoacán, ubicado en la calle de Vicente García Torres 48, esta organizado de tal manera que recibe y proporciona más de 500 consultas diarias. La mayoría de las pacientes son de economías precarias porque Los Trescientos acostumbran ir con oculistas y cobran mucho por la consulta y alargan las vueltas costosas. La Ceguera es del pueblo y para el pueblo y gracias a su patrimonio de operación y de Patronos de abultada escarcela mantiene a flote la situación financiera, aunque necesariamente requiera mayor espacio para consultorios y hospital.

Los costos de recuperación fijadas ascienden al humanitarismo del dr. Sánchez Fontán para corresponder a la situación económica y las posibilidades de pago, sin que a nadie nieguen el servicio por pobreza, causa que nos aflige a millones de mexicanos.

A diferencia del burocratismo que padece en la medicina oficial, que al igual que los hospitales privados están saturados, teniendo sobrepasada a su capacidad, así como multiplicada los costos de servicio de manera que si el paciente sana del mal padecido, necesariamente le afecta el corazón el impacto y la cobranza de la cuenta. Con los años al final de la existencia corresponde con enfermedades siendo ellas incurables y es fatal llegar a la tercera edad.

Cuando todo empieza a fallar, los cinco sentidos van de bien a menos, oídos, ojos. Lo que no merma es el corazón que mantiene y acrecienta la creencia y la vigencia de los deberes con la cónyuge y los hijos, lo triste es que como hemos comentado, persista incrementado el único amor permanente.

Cuando operado el afecto de la persona lo que queda es el amor a sus centavos y la prisa para que fallezca el jefe de familia y con lo que deje pasen todos mejor vida, el matrimonio bajo separación de bienes ya no garantiza que cada chango vaya a su mecate, pues gracias a las brillantes ideas de la Asamblea Legislativa del D. F., todos los matrimonio están vueltos con una de bienes con derecho a la esposa de reclamar al marido divorcio sin causa la mitad de lo que tenga como indemnización laboral mucho mayor que la establecida en la Ley del Trabajo.

Siendo cuando la ilusión del enamoramiento a edad temprana se evaporar por los años de trato y sin vida en común, la ambición de averiguación de los bienes del marido es lo único que cuenta pues aunque este viejo y enfermo invade el resultado de respeto y consideración, lo empinan para sacarle cantidades que nunca hubiera podido ganar por si misma pues carece de instrucción, capacidad y oportunidad de trabajo así ni el altruismo ni el ánimo caritativo sean privados de capacidad por la cónyuge y lo primero que el capital es sumado en su favor.

Vamos a ver si el tema da para otra colaboración sobre la comprensión y solución a los órganos vitales y necesidad de salud, si damos el ejemplo y reconozcamos su gran trascendencia y necesidad. Eso mismo con médico privado de seguro cuesta mucho más con resultados inciertos desfavorables.

Abemos de reconocer y respaldar tan benéfica labor con los magníficos resultados de referencia y hasta los próximos Trescientos y algunos más para los que esperamos comentarios positivos como los de hoy.