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Los trescientos y algunos más

  • Los Trescientos: Carlos González Gamio

  • Ecología y limpieza en la Riviera Maya
  • El Centro Histórico y sus documentos

Después de un viaje ráfaga por la Riviera Maya, invitado por el incansable Armando Rivas Zavala, miembro de número de la “casta divina” yucateca que señoreó en esa península por al menos dos siglos, al dar una plática a la Universidad del Mayab, que recibe recursos vastos de parte de la comunidad económica europea por la calidad de sus estudios, de su profesorado y de su alumnado, aunque suene extraño.

Y de platicar con uno de los principales ambientalistas de ese desarrollo fabuloso llamado Playa del Carmen, que se ha consolidado como el más importante “resort” del país en pocos años, el evolutivo Gustavo Maldonado, quien me platicó de los proyectos que en materia de medioambiente y turismo ha estado llevando a cabo, regresé para agradecerle al amigo Jesús González Schmall, Coordinador General de la Autoridad del Centro Histórico de la CdMx, que tuvo la gentileza de enviarme el libro patrocinado por la autoridad del Centro Histórico “La Ciudad de México Durante la Revolución Constitucionalista del sr. Francisco Ramírez
Plancarte.

El autor de manera excepcional no escribió sobre estudios realizados, ni opiniones vertidas sino cuanto refiere lo vivió directamente y sufrió el hambre y la miseria de aquellos terribles años de guerra.

Más que referirse, la esencia del libro está en la precisa noticia que presencio de la Convención Revolucionaria de Aguascalientes en 1914, que fue convenida por los grupos revolucionarios con la intención de acordar las renuncias de los jefes Don Venustiano Carranza primer jefe del Ejército Constitucionalista, Pancho Villa cabeza de la División del Norte, y Emiliano Zapata en el Plan de Ayala con el Ejército del Sur.

Carranza encabezó la lucha contra Huerta, conforme al Plan de Guadalupe, cuando era gobernador de Coahuila.

Villa comenzó con la toma de Ciudad Juárez, pactada con Madero, con la renuncia de Porfirio Díaz y fue engrosando la División del Norte con la que logró, las primeras victorias importantes que acabaron con Huerta, la toma de Torreón y de Zacatecas, contra órdenes del propio Carranza.

Zapata desde antes, luchaba en su natal Morelos, peleó con Madero y con el Plan de Ayala proclamó la contra revolución, sufrió la crueldad de Victoriano Huerta con el Ejército Federal, que arrasó los campos y siguió peleando en las colindancias con Hidalgo, Puebla y Tlaxcala.

Convencidos de las desventajas de luchar entre sí, pactaron realizar la convención para armonizar sus diferencias.

La Presidió el Gral. Antonio Villarreal, carrancista en el curso de los debates, quedaron definidas tres posturas, la carrancista mayoría con la villista y después con la
zapatista.

Villa acudió personalmente, siendo muy festejado, regresó a Chihuahua y al frente del grupo quedó el Gral. Felipe Ángeles, militar de carrera, muy competente y de carácter conciliador.

Al principio no fue invitado Zapata, por lo que tarde envió a sus representantes.

El más brillante de ellos fue el potosino, Antonio Díaz Soto y Gama, brillante orador, cuando arribó a la tribuna del Teatro Morelos cede de la Convención, pronunció apasionado discurso, afirmando que no firmaría la Bandera Nacional, como habían firmado los demás porque consideraba que era símbolo de triunfo de Iturbide con la burguesía y el clero, por lo que no lo consideraba más que un trapo que estrujó, lo que encendió los ánimos de los delegados y galerías. Que desenfundaron sus pistolas y soltaron multitud de injurias, insultos soeces y amenazas.

Atacó a Carranza en presencia del gral. Obregón que sonrío despectivamente sin hablar, a punto de ocurrir choque mortal entre los zapatistas, los carrancistas y los villistas, la serenidad y aplomo de Soto y Gama, hicieron prevalecer la calma y pudo terminar su discurso, explicando los símbolos de la Patria.

Atacó a don Luís Cabrera inspirador del retroceso de Carranza ante el problema
agrario.

El autor no solo relata los hechos, sino también reproduce textualmente los principales discursos, particularmente, el discurso de Soto y Gama que desató la violencia verbal. Se trata de un relato fiel que sitúa al lector como participante de los acontecimientos.

Indudablemente enseña parte de la Historia Nacional, desconocida o poco conocida, pues de la convención del presidente Antonio Villarreal, secretario Vito Alessio Robles, no hay referencia, ni explicación, mérito excepcional de la autoridad del Centro Histórico a cargo del culto y experimentado lic. González Schmall.

Es de desear que esta primera publicación sea el inicio de una serie, con material tan rico, tanto como la riqueza del Centro Histórico que circunscribe en poco espacio la historia de México, desde los aztecas con el Templo Mayor, los españoles con el Palacio Virreinal, el Porfiriato con los Palacios de Bellas Artes Correos y Comunicaciones y la Época Actual con el Monumento de la Revolución, el Nuevo Palacio del D. F., mucho ayude esta publicación al cubrir valores y riquezas de nuestro México.

¡Felicidades y Reconocimiento! al admirado Jesús…

Las recomendaciones del Sol… siempre copiadas, nunca igualadas.

EL BUENO: GORKA.Himalaya, Lomas de Chapultepec:- Fresco y agradable ambiente, unas costillas de cordero que nos acercan al paraíso, y esa merluza que haría las delicias de más exigente gourmet, y la atención personal de ese vasco único Gorka.

El Malo: Loma Linda:- Lomas de Chapultepec:- Lo que algún día fue el sitio de moda por sus carnes y buen servicio, se convierte en un lugar pretencioso y caro y lleno de humo. ¡Qué pena!

El Feo: Los Cuinitos:- Las Águilas:- Sus paredes multicolores y sus mesas de cervecería no restan méritos a los mejores chamorros del orbe.

Pero hasta los próximos 300…y…
valgunos más…