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Los Trescientos y algunos más | Carlos González Gamio

  • Los Trescientos: Carlos González Gamio

* Viajeros americanos a México, folletos y guía de la A.A.A.

Proyectos televisivos de calidad

Una obra que vale la pena

Con esos cálidos amigos como son los Slepoy y sus primos, que vinieron con nosotros en sus automóviles, y en el disfrute del bello green del Club de Golf Chapultepec, con altos pinos cortados con regla fue la plática.

Mostraron el folleto de la A.A.A. American Automobile Association, sobre caminos y lugares a visitar y posibilidades de hospedaje.

El libreto tiene surtido de planos de carreteras que claramente marcan las rutas, distancias principales y secundarias. Y con ellos breve descripción de lo que hay importante y de interés para quienes nos visitan al paso por esos sitios. Así como listado de hoteles con clasificación simple de sus características y precios, lo que proporciona lo esencial que pueda interesar a los viajeros.

La plática derivó a las próximas vacaciones decembrinas, que significan un cambio radical para el final del año. Todos estamos en la procuración de fondos, porque aunque el dinero es el estiércol del diablo como escribió Giovanni Papini, no por ello menos indispensable.

Apuramos el pago de cuentas pendientes, la mayoría contamos con los aguinaldos de las empresas privadas, del sector oficial, federal, estatal, municipal, el personal doméstico ilusionado con salir a cambiar de aires.

Cuando el proyecto no corresponde con los recursos disponibles tenemos que ajustarnos a la realidad, así, planear visitas de ida y vuelta el mismo día para ahorrar costo del hospedaje, madrugando podemos aprovechar un solo día para visitar lo más importante de Puebla, Toluca, Cuernavaca, Pachuca que están sobre 100 kilómetros de ésta metrópoli.

Y como aquel que anunciaba: si usted madruga, yo no duermo. En esa tesitura, saliendo a las primeras horas del nuevo día, el tiempo puede alcanzar para llegar a Querétaro y alrededores.

También hay la opción de redescubrir los tesoros que tiene la antigua Tenochtitlán, el Centro Histórico, que en radio de tres kilómetros guardan la mayor riqueza histórica y antropológica.

Desde los monumentos prehispánicos como el Templo Mayor, y el entorno los que dejó la Colonia, construidos en los tres siglos de dominación española, en los límites de la Plaza Mayor desde y sobre el Palacio de Axayácatl, sobre el que Hernán Cortés hizo su palacio residencia y centro administrativo del Marquesado del Valle de Oaxaca. Sobre el Palacio de Moctezuma II, también Cortés consiguió para sí mismo la ocupación personal, después lo vendió al Imperio Español, los virreyes construyeron habitaciones, sede de Gobierno, cárceles, cuarteles y almacenes.

El original Ayuntamiento citadino que ha sido modificado, conservando su esencia con buena preservación y mantenimiento, que hoy es el antiguo edificio del Departamento del Distrito Federal.

Que muchos años fuera también, la oficina del Jefe del Departamento Central Gobernador del D.F., cuya oficina personal estaba en el piso segundo, en la esquina que da a la Plaza de la Constitución y la avenida 20 de Noviembre.

Con la edificación, muy dilatada por los años cincuenta, fue terminado el nuevo edificio del Gobierno Metropolitano en la colonial Plaza del Volador, conforme al estilo tradicional imperante en la zona, el presidente Ávila Camacho inauguró el edificio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

MANUEL ÁVILA CAMACHO.

MANUEL ÁVILA CAMACHO.

José Clemente Orozco pintó en el gran foyer, con un estupendo mural que representa el manejo judicial con todo y mañas, aparece un individuo robando un expediente, de aquel sexenio donde ahí cabía todo el poder judicial federal, oficinas de los 20 ministros, juzgados de distrito, defensorías, oficinas del sindicato.

A estos tiempos que creció exclusivamente ese ramo del servicio público, hoy son por cientos los juzgados federales, y están diseminados por todo México, no hay Estado sin tener su Corte chiquita y subordinados.

Ahí terminaba el canal de Santa Anita, que venía por la Calzada de la Viga, pasaba por la Merced, mercado de abastos, del otro lado, el Palacio Nacional de la Independencia en su efímero imperio lo habitó Agustín de Iturbide.

AGUSTÍN DE ITURBIDE.

AGUSTÍN DE ITURBIDE.

Que no goza de aprobación oficial ni buena fama, que como todo humano tuvo errores y aciertos, pero que seguimos silenciando que fue el consumador de la Independencia, que terminó la terrible lucha por más de 10 años, que paralizó a todo el país que entonces concilió diferencias que parecían eternas.

Pudo convencer a Vicente Guerrero, lo que culminó con el abrazo de Acatempan y, previamente, supo compaginar necesidades y propósitos con los criollos, los mestizos y los mismos españoles peninsulares que estaban arruinados por el desorden y ansiosos de paz.

Y lo dejo, que fue sin efusión de sangre, pudiéramos no querer a Satanás y tener santos predilectos, pero sería necio, es decir, sin razón, negar que existe, aunque sea, y la tradición, además de que fue, según ella, el ángel soberbio.

Como en toda familia hay alguno mañoso mezclado en negocios discutibles, enamorado, bebedor, muy mentiroso, ingrato, en fin, que no sea de completo agrado, pero, todo ello no lo hace desaparecer.

En el mismo Palacio Nacional vivieron los presidentes. Maximiliano, lo mejoro en sus cuatro años de Emperador. A su triunfo, Benito Juárez vivió y murió en el entresuelo con frente al Oriente del Palacio, y ya no digamos tanto que hay que visitar y admirar en el mismo Centro Histórico, porque en lo antes referido es solo el núcleo.

MAXIMILIANO DE HABSBURGO.

MAXIMILIANO DE HABSBURGO.

Tenemos a San Agustín de las Cuevas, Tlalpan, en las faldas del Ajusco, Coyoacán, refugio de Cortés cuando destruyó Tenochtitlán y donde dejó el Palacio que todavía subsiste, sus capitanes dejaron sendas casas como la de Diego de Ordaz.

Nuestros sabios historiadores como Francisco Sosa vivieron y disfrutaron pesadillas que mantiene su sabor colonial. Muchos conocedores y muy distinguidos personajes viven a lo largo de esa calle y de sus proximidades.

Xochimilco que los optimistas comparan con Venecia, toda proporción guardada con bienes diversos y, peor aún, mientras Venecia subsiste gracias a las medidas protectoras.

Xochimilco, aunque sea también patrimonio de la humanidad, está pereciendo por contaminado, ha habido restauraciones que en su tiempo sirvieron, pero ahora avanza más pronto la destrucción por más que lo lamentemos, porque todo va quedando en buenos deseos. Las Pirámides de Tenayuca, las de Ciudad Universitaria y mucho más.

Viento en popa los nuevos proyectos con los que arrancará el año que nos embiste. Esa realidad en los medios que es TV Mexiquense, bajo la batuta de la evolutiva Lula Orive, quien ha demostrado que para foguearse en su importante responsabilidad, no se necesita ser un maduro, se requiere de inteligencia, eficacia y sacrificar muchas horas de su tiempo, que es lo que ha hecho esta guapa y joven funcionaria.

LULA ORIVE.

LULA ORIVE.

Y ya que hablamos de medios de comunicación, el domingo llevé a los viajeros a disfrutar de esa obra de teatro “La Dalia Negra”, un montaje original cuya trama gira en torno a un crimen muy sonado a finales de los 40 en Hollywood.

JORGE ORTIZ DE PINEDO.

JORGE ORTIZ DE PINEDO.

Los productores Jorge y Pedro Ortiz de Pinedo se aventaron un 10. La obra es una mezcla de cine, actuaciones en vivo y caricaturas. El thriller dura hora y media y los personajes principales Fernando Luján y Ariadne Díaz están soberbios. Vale la pena darse una vuelta por el foro cultural Chapultepec, no se va a arrepentir.

Y hasta los próximos 300… y… algunos más… 

/arm