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Los trescientos y algunos más / Carlos González Gamio

  • Los Trescientos: Carlos González Gamio

* Gastronomía de emperadores.

*  Zacahuil, regio tamal huasteco.

*  ¿Hasta cuando las  señalización?

*  Reminiscencias de la Época Dorada.

 

Durante mi ya lejana adolescencia solían  decir los amigos obviedades como que   era mejor salir con una chica guapa rica e inteligente que con una fea tonta y pobre. Era la insensatez clásica de la inmadurez. Y si lo pienso bien, varios de aquellos condiscípulos se acabaron matrimoniando con feas, pobres, tontas y mandonas o neuróticas; ¡Cosas de la vida!

Viene al caso el comentario, pues hoy que la vida nos pinta canas, es mejor compartir el pan y la sal con amigos inteligentes, cultos y simpáticos que con idiotas, presuntuosos e ignorantes…aunque sean ricos.

Por ello fue agradecible y disfrutable la comida chez Martré   , en la se pulió como siempre la oaxaqueña cocinera.

Los siete sabios asistentes acostumbrados, degustamos el estupendo tamal llamado de cazuela, envuelto en hoja fresca de plátano.

Nos explicaron que son ingredientes básicos, el maíz cacahuazintle, hervido hasta quedar a punto suave, molido en casa sumando trozos de varias carnes con rica salsa verde.

Versó la platica sobre el rico surtido de tamales que tenemos, los tamales con masa cernida, trocitos de pollo cocidos en envase metálico tamalera y mantenidos calientes para llevarlos directo al comensal.

-Tercio Manolo Vega dando su voto a favor del zacahuil que considera regio platillo

Originario de Papantla Veracruz, orillas de la Huasteca y practicando con el ejemplo aceptamos muestra
de obsequio.

Encargó Manolo a su amigo Chucho Villa residente en aquellos lares una pieza de metro y medio de largo, que debe servirse entera.

Conseguimos camioneta Suburban que quitando asientos trasero y de en medio,   acorde con las dimensiones
del guiso.

Muy grata travesía, porque la nueva carretera de cuota suprimió la angosta ruta llena de curvas con camino recto, que en menos de dos horas nos llevó de Tulancingo al mar.

-Recorrido de delicia manejo
fácil relajante.

Así fue el regreso con la preciosa  carga.

Todo iba bien y nos sentíamos casi llegados a esta megalópolis cuando pasando al costado de las Pirámides de Teotihuacan de improviso caímos en enorme bache tan hondo que ocasionó rotura de la llanta y deformación del
circulo de la rueda.

Cave reflexionar tan necesaria modificación de dichos de sabiduría popular.  “Aquel  que puede lo mas puede lo menos” y aquí padecimos por lo contrario con millones de pesos, miles de millones, el Gobierno federal SCT que pudo taladrar la Sierra Madre, rebajar pendientes y hacer carretera casi recta.

Y en cambio, no pudo mandar peón con carretilla que tapara el bache siquiera con tierra, eso nos trastornó, para mal, el proyecto.

-Llegamos tarde al banquete
convocado.

Pero a buena hambre no hay
pan duro.

El guiso huasteco encantó los paladares. Combinamos la masa de tamal con trozos de carne de pavo y de cerdo.

Claro está, acompañado de ricos caldos de vino tinto de Rivera del Duero.

-Y en otro tema y como seguimos en gira por comidas suculentas.

En días pasados la emprendimos al edificio centenario del Casino Español en Isabel la Católica que conserva el gran salón de Los Reyes con ventanas a la calle y estupenda decoración inspirada estilo
Siglo XIX.

La emprendimos con rumbo por Reforma que estaba interrumpida por grupo de manifestantes.

Con rodeos por la colonia Tabacalera detrás del Monumento a la Revolución, por Guerrero, Jardín de San Fernando, no pudimos seguir por Bucareli ocupada por otros manifestantes.

En zig zag, tomamos avenida Juárez para dar vuelta en López pues Madero ya es exclusivamente peatonal.

Seguimos por Ayuntamiento al cruce por Lázaro Cárdenas cambia al nombre de República del Salvador.

Al llegar al crucero para tomar Bolívar nos detuvo una muchacha con uniforme de oficial de tránsito y gran pistola.

Nos leyó la buenaventura que era calle de acceso restringido, infracción castigada tres mil quinientos pesos de
multa, detención del vehículo.

En la retahíla de males, íbamos ya encaminados a las Islas Marías y pudiera ser que hasta la Isla del Diablo.

En eso llegó el jefe del reten, le indicamos que no había señal alguna de advertencia y que la única intención era llegar a comer al establecimiento de Isabel la Católica. Con toda amabilidad nos indicó en que crucero de Bolívar
debíamos tomar para llegar al otro
crucero de nuestro destino.

Que bueno que hay empleados públicos con atención de servidor y tratar con respeto y consideración en fin pasado el transe, llegamos al restaurante y unos tragos de reserva especial vino tinto de La Rioja, hicieron olvidar la experiencia y tener conversaciones placenteras.

Llegamos a la conclusión, que hacen falta señales en las vías públicas principales indicando tiempo probable para recorrerlas y lo que de extraordinario estuviera pasando.

Frente a la Lotería Nacional, hombres y mujeres despechugados ocasionan repulsión y propuesta de que hagan gimnasia y los bañen en razón del
buen gusto.

Por cierto que al pasar frente a la fachada del hotel Ritz me vino a la mente el recuerdo de aquella noche de 1966, cuando siendo un púber  incipiente ,  los entrañables amigos de mi padre, don Pablo Corcuera y Jaime Rincón Gallardo nos invitaron a la recepción para celebrar el cuadragésimo aniversario de ese hotel señorial.

Bobby Algara, quien durante más de veinticinco años fue el timonel del popular y linajudo bar recordaba con los anfitriones, con José Brockmann y con Pedro Gorozpe, algunas de las innumerables anécdotas ocurridas en ese sitio, que fue el centro de reunión más elegante de la metrópoli  durante
los cuarentas.

Por ahí desfilaron el Alí Khan y Rita Hayworth, Erroll Flynn y Freddy Mac Avoy, la condesa Di Frasso, Manolete y Carlos Béistegui; ahí nació el romance de la espía internacional Hilda Kruger y el aristócrata porfirista Ignacio de la Torre. Ahí monopolizó miradas masculinas la bella marquesa del mérito y ahí también el príncipe Alfonso de Hohenlohe presentó a su esposa Ira Fustenberg Agnelli, heredera de la Fiat después de su sonada boda europea,  a la que los  únicos mexicanos  invitados fueron Cristóbal Martínez Zorrilla y El Duque de Otranto.

..Pero hasta los próximos 300…y…algunos más…