imagotipo

Los videos de Palmarito

  • Jorge Galicia

Otra vez la actuación del ejército en la polémica, otra vez las fuerzas armadas son involucradas en violaciones a los derechos humanos, otra vez la palabra de sus mandos superiores en entredicho, y también, en ese contexto, otra vez una campaña negativa para desacreditar el trabajo que en materia de seguridad pública realizan Ejército y Marina por todo el país, otra vez voces interesadas en golpear la imagen de las fuerzas armadas.

Diversos reportes de la prensa dieron a conocer un video grabado por cámaras de seguridad la noche del 3 de mayo en Palmarito, Puebla, el cual revela una emboscada a elementos del Ejército por parte de presuntos huachicoleros, donde se observa el momento en el que una persona, presumiblemente integrante del grupo criminal y herida, recibe un balazo en la cabeza de uno de los militares que previamente la habían sacado de una camioneta BMW blindada.

Por supuesto que es inadmisible cualquier ejecución de parte de las fuerzas armadas, trátese de quien se trate, y aunque en este caso las imágenes muestran una emboscada a una cuadrilla militar es reprobable la acción asesina, por lo que de comprobarse el hecho ese elemento debe ser enjuiciado y sometido al imperio de la ley.

Lo curioso en todo esto es que supuestos defensores de los derechos humanos, organizaciones no gubernamentales y las voces antisistema de siempre, ya han salido a defender los derechos de los delincuentes y alegan que en Palmarito hubo atropellos contra la ciudadanía, aun a pesar de que hay pruebas contundentes que señalan que la revuelta o batalla campal de los manifestantes fue para proteger a los llamados huachicoleros, quienes se dedican al robo de combustible en los ductos de Pemex.

Es cierto, lo visto en esos videos muestran violaciones a los derechos humanos por parte de algunos elementos uniformados y eso corresponderá a las autoridades de la PGR indagar, para deslindar responsabilidades, pero no estaría mal que también se investigara quién filtró los videos y quién los editó, porque en la opinión pública primero circuló un video donde solo se muestra la parte en el que supuestamente un militar dael tiro de gracia a un delincuente caído.

Horas después circuló otro video en el que se muestra que el ejército fue emboscado y uno de ellos asesinado con disparos por la espalda. ¿Acaso los militares no tienen derechos humanos? o por qué solo se escuchan voces para defender al supuesto delincuente y del soldado muerto con un tiro por la espalda nadie dice nada, al menos no de parte de los supuestos defensores de los derechos humanos.

Hay muchas preguntas y de entrada llama la atención que equipos de videovigilancia estén instalados en la zona conocida como el “triángulo rojo”, donde por cierto se rumora que ahí tienen su guarida bandas criminales que dirigen y controlan la venta ilegal del combustible robado.¿Acaso esos videos servían para vigilar la llegada de uniformados?, ¿Acaso la policía estatal o municipal sabía de esos monitoreos?

Entonces cuando en la vox populi surgen airados reclamos contra las fuerzas armadas y piden su retorno inmediato a los cuarteles, nos preguntamos ¿y si no son ellos, quiénes?, porque está claro que las policías estatales y municipales, en el mejor de los diagnósticos, son insuficientes y no tienen la capacitación adecuada, pero en el peor, de ellas se dice que están coludidas con la delincuencia. Ese es el punto.

jorgelgalicia@yahoo.com.mx