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Maestros despedidos por la evaluación / Crispin Bello

  • Crispín Bello

Alrededor de cinco mil maestros serán despedidos, anunció el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño, principalmente contra los docentes que se negaron a ser evaluados, que resultaron “no idóneos”, que no se presentaron a la evaluación o que simularon, durante la aplicación, fallas técnicas en sus equipos de computo.

Cada punto referido deberá fundarse y motivarse, porque todo acto de autoridad está obligado a probarse. Curiosamente, las bajas o despidos, se generarán puntualmente, según la autoridad educativa, como marca la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD), claro está, se aplica puntual en lo punitivo, porque a la fecha, a los docentes contratados a partir de exámenes de ingreso no se les han dado tutorías ni acompañamientos como establece la norma al respecto.

De acuerdo a lo que establece el Art.22 de la LGSPD “…Con el objeto de fortalecer las capacidades, conocimientos y competencias del personal Docente de nuevo ingreso, durante un periodo de dos años tendrán el acompañamiento de un tutor designado por la Autoridad Educativa o el Organismo Descentralizado que corresponda”, esto aún es letra muerta.

Sin embargo, a la fecha, los docentes que resultaron “no idóneos” y que venían laborando, no vuelven a ser contratados, mientras tanto, las bajas siguen operando, aun con nombramientos que han cumplido frente a grupo, son objeto de baja inmediata y, a su vez, de amenaza de no generar los pagos del tiempo ya laborado, lo que viola el derecho laboral constitucional del Art. 123.

Como resultado de la primer evaluación voluntaria de promoción en la función de Dirección y Supervisión, los docentes que obtuvieron resultados “idóneos” y que se tenía la promesa de ocupar esos cargos, desde el mes de agosto de 2015 siguen esperando, porque se desconoce cuándo se otorgarán sus nuevos nombramientos, cuántas plazas vacantes ocuparán y si esa evaluación servirá para el siguiente curso escolar, otra promesa sin cumplir, de acuerdo al Art. 26, 27, 29 LGSPD.

El temor fundado de los maestros, en cuanto a lo establecido en los Art. 52, 53, 54, LGSPD, en donde se establece que el docente deberá evaluarse por lo menos una vez cada cuatro años y en el caso de no ser “idóneos” en la primera , habrá una segunda y tercera evaluación; a cada una de éstas, el docente se integraría a un programa de tutoría y sería hasta la tercera, que pasaría si no aprueba a una plaza administrativa o a un programa de retiro voluntario, de éste último, se desconoce en qué consiste el programa, puesto que hay docentes en la disposición de retirase, si este retiro voluntario respeta sus derechos de pensión y jubilación, aún antes de someterse a las evaluaciones descritas, porque de acuerdo al art.8° y 9° transitorios de la LGSPD, el personal que no se sujete a los procesos de evaluación o no se incorpore a los programas marcados en el art.53, será separado del servicio público sin responsabilidad para la Autoridad Educativa, o el organismo que corresponda.

Estas medidas, que contravienen principios del derecho laboral, hoy amenazan la estabilidad laboral de los docentes, sin duda, darán pauta a nuevas movilizaciones de los afectados, elementos a su favor existen, basta recordar, que cada trabajador tiene un nombramiento en donde se establecen, funciones, adscripción, horarios, que no se han respetado en el caso de las evaluaciones, se han hecho fuera de sus horarios, en sedes ajenas a sus centros de adscripción, en días inhábiles, sin duda, elementos a considerar en los amparos.

Cada día, se comprueba que la reforma no es con los maestros, es contra ellos, sin duda, inicia una nueva etapa de esta llamada Reforma Educativa.