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Maquiladora

  • Pablo Marentes

  • Pablo Marentes

Donald Trump anticipó en un twit: ¡Construiremos un muro que México pagará! ¡No queremos en Estados Unidos a los delincuentes y violadores mexicanos! Ignora Trump los aportes económicos, comerciales y asistenciales que México prodiga a los inversionistas, comerciantes, científicos, intelectuales, artistas de Estados Unidos. Los ofensivos ritornelos provienen del insólito aislamiento de Trump en sus Torres. No se da cuenta que lo rodea al norte el inmenso Canadá, poblado por descendientes de ingleses y franceses. Al sur Mesoamérica, México: una nación de naciones, una de las seis culturas originales que surgen y se desarrollan de manera autónoma, sin contacto con otras. La génesis de México es semejante a la de Mesopotamia, Egipto, China, el Valle del Indo y las naciones Andinas.  Por cultura, se entiende el constante cultivo de la inteligencia que permitió a los hombres pasar de trashumantes, a la condición de grupos que se asientan en lugares que aseguran la supervivencia en caso de ataques de fieras, de otros hombres o de alteraciones del clima, en los cuales surgirán las primeras ciudades.

El Estado nacional que fundan las trece colonias inglesas en 1776, es producto de la ocupación beligerantede vastas regiones que pertenecían a Nueva España: Luisiana y La Florida. Y de la guerra no declarada de Estados Unidos a la naciente República Mexicana en 1847. En tiempos de paz, las relaciones entre los dos países han sido tensas. En tiempos de Guerra: 1914-1918 y 1939-1945, de franca cooperación mexicana. Los trabajadores agrícolas de aquí suplieron a seis millones de jóvenes mujeres y hombres enviados a los frentes europeos, africanos y del Archipiélago Filipino durante la Segunda Guerra Mundial. Trump no quiere saber que el ingreso “ilícito” de trabajadores mexicanos al territorio estadunidense, a partir de 1946 y en la actualidad, lo originaron los rancheros de Texas cuando exigieron a México permitir el libre cruce de los trabajadores agrícolas mexicanos hacia Texas, Nuevo México y California. Los rancheros temían perder sus cosechas por falta de brazos. El cierre de la frontera a los braceros, lo tomarían “como una acción hostil”. Hoy el Gobierno mexicano se inquieta por las estridencias de un Presidente ignorante.

Los factores para enfrentar las bravuconadas de Trump, están dentro de nuestro territorio. De los más de 30 millones de hectáreas cultivables aquí, 9 millones no están sembradas. Las tierras son feraces. Que el Gobierno de la República las entregue en fideicomiso a los trabajadores que deportará Trump. “Cultiven intensivamente las tierras en esa fábrica de lluvia que es la República Mexicana”, le aconsejaron los rancheros de California en 1989 al profesor Hank González, entonces secretario de Agricultura.  México solía levantar aquí una cosecha entera de tomates para los agricultores de la Florida cuando les venía la helada.  Mandaban sus huacales con la leyenda: “Grown in Florida.” México también le maquilaba a Canadá cosechas de trigo, según afirmaban técnicos de Recursos Hidráulicos en los años 70. ¿Por qué no se reinicia el cultivo del henequén yucateco, en vísperas de que las fibras naturales sustituyan a las nocivas jarcias de plástico que tienen contaminado el Atlántico y el Pacífico? ¿Por qué el Gobierno y los empresarios mexicanos no se deciden a transformar México en un productor industrial diversificado? La maquiladora más grande del Continente debe ser sustituida por grandes instalaciones productoras.