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Marius Tiberiu Alexianu / Ramón Ojeda Mestre

  • Ramón Ojeda Mestre

Visitar unas pinturas rupestres es un mágico privilegio que siempre debe agradecérsele a la vida, conocer una salinera natural junto a un bello manglar a la orilla del mar ya es abusar de la buena suerte, comer con los ejidatarios en medio del paraíso parecería de leyenda, pero hacer todo esto acompañando al más importante científico del mundo en materia de antropología de la sal, eso solo se le puede agradecer a Huixtocihuatl, la diosa azteca de la sal o a Zalmoxis el súper Dios de Tracios y Dacios según Herodoto, que desde luego usted conoce culta y traviesa lectora y usted respetable y ventrudo leyente. Recordemos que nadie está obligado a saber todo así que no la pantereemos de cultos.

El nombre del gran maestro Rumano es Marius Tiberiu Alexianu y se le encuentra en su más antigua universidad la Alexandru Ioan Cuzá y este prestigiado catedrático vino a cobijar la celebración del Congreso Mundial de la Sal que será del 1 al 5 de noviembre de 2017 en Los Cabos. El doctor Alexianu se hizo famoso por que descubrió o inventó esa novísima disciplina integradora e hipnótica que es la Antropología de la Sal.

A usted no necesito explicarle que sin sal el cuerpo humano moriría en menos de 15 días o que el 80 por ciento de las medicinas llevan algo de sal o que un coche normal como el suyo tiene 20 por ciento de componentes con sal, digo normal porque obviamente el de este tecleante es anormal o subnormal, si se le puede llamar coche a un Safari del año 1975. Tampoco necesito decirle que la sal, tiene más de 14 mil aplicaciones en nuestras vidas, industrias, productos, bebidas, hospitales, supercherías, costumbres y gastronomía. Su servidor está informado científicamente por los más altos expertos enológicos y etílicos que lo mejor es la sal de chapulín para un mezcal oaxaqueño de Matatlán como el que nos obsequió Toledo. Sí y mil veces sí: para todo mal, mezcal y para todo bien, también, y si no hay remedio, litro y medio, como señala el Reglamento internacional del uso y disfrute de la cosa.

El mexicano que no conozca una pintura rupestre tiene que hacerlo antes de morir, pues después de muerto no le puedo dar facilidades a mi nivel allá en el Mictlantecutli. “Quien sepa de amores que calle y comprenda”. El hecho concreto es que el mayor experto mundial en Antropología de la Sal se halla en México y nos ha sorprendido al decirnos la enorme cantidad de salineras de que ha tenido noticia en todo el país más allá de la súper, ultra, archi, mega salinera que es la de Guerrero Negro de Exportadora de Sal que produce más de ocho millones de toneladas de cloruro de sodio al año, y que dirige con mucha seriedad y cuidado industrial y ambiental el maestro Xavier Lazcano. ¿Por qué os digo todo esto? Porque si usted es médico, o arqueólogo o estudiante de lo que sea o profesor de escuela o ama de casa, o simplemente un baquetón, debe estar pendiente para inscribirse desde ahora para ese congreso de la sal del 2017 en Los Cabos y cuyo presidente del Comité Científico será el propio doctor Marius Tiberiu Alexianu. Y aprovecho para agradecer a Leonardo DiCaprio su apoyo, al igual que a George Clooney y a los vecinos, el apoyo que están brindando a ese encuentro multidisciplinario, transdisciplinario e interdisciplinario, al igual que a mi cuate Carlos Mendoza Davis, gobernador del Estado, sin cuyo respaldo sería imposible ese evento académico y popular, puesto que participan lo mismo ejidatarios que pescadores, albañiles o potentados de la industria agrupados en AMISAC.

No le aburro más, aunque “ujté” ya era así. Desolé.
rojedamestre@yahoo.com