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Más allá del atentado | Punto de referencia | Daniel Aceves Villagrán

  • Daniel Aceves Villagrán

Los violentos acontecimientos del viernes 13 de noviembre en París, Francia, tienen una lectura más allá de los lamentables hechos, en los que más de un centenar de personas fallecieron y cerca de cuatro centenares más resultaron heridas. La reprobable acción de un grupo de fanáticos extremistas tiene implicaciones no solo en el ámbito de la seguridad del país galo, sino que es una puerta para la recomposición social, económica y militar tanto de Europa como de Estados Unidos, es decir, se espera el reacomodo de fuerzas militares y financieras hacia una amplia configuración geopolítica, donde la fuente de conflictos será entre la concepción cultural que estriba en occidente contra todos los demás, idea retomada de los planteamientos del célebre historiador Samuel P. Huntington, plasmados en su clásica obra ¿Choque de Civilizaciones?

En materia económica, aunque las bolsas y los mercados internacionales no se vieron afectados por estos sucesos, sin marcar tendencias negativas en una situación de emergencia, el Banco Central Europeo puede expandir su política monetaria para evitar presiones sobre el euro o alguna desaceleración económica, lo que garantiza estabilidad de la zona. En lo social, el golpe más fuerte lo reciben los miles de migrantes ante el temor de que extremistas islámicos puedan infiltrarse entre ellos; la difusión de un pasaporte de un migrante sirio encontrado en una escena donde pereció un suicida incrementa el sentimiento antiinmigrante, impresión que puede impedir el reubicar a más de 160 mil migrantes en Europa; por su parte la Cámara Baja de Estados Unidos ya anunció la suspensión de recibir refugiados sirios e iraquíes, y mientras esto sucede países europeos como Inglaterra, Dinamarca, Alemania, España y otros más se mantienen en estado de alerta ante las amenazas de bomba y actos terroristas, lo que ha unificado criterios para combatir esta amenaza en todas sus expresiones.

Las declaraciones del presidente francés, Francois Hollande, de que su país está en guerra ante la amenaza del Estado Islámico (EI) son un respaldo abierto en la cruzada de EU que sostiene en Medio Oriente, ya sin la condena mundial en rechazo a sus intervenciones.

En este sentido, todo parece indicar que la mayor beneficiada es la política expansionista estadunidense, cuyo objetivo de proveerse de petróleo, que ahora parece tener vía libre con miras a consolidar su dominación tanto militar como económica, la primera ampliando su área de influencia en Asia, gracias a la “primavera árabe” junto a la intolerancia del EI, y en Europa apoyando toda acción bélica francesa. La segunda, es controlando las fuentes de energía y sus precios a través de sus transnacionales, en los últimos días el precio del petróleo ha oscilado en los 40 dólares sin verse afectado por lo sucedido en París; sin embargo, mientras más mercados tenga injerencia EU, tendrá un mayor margen de maniobra para establecer precios a conveniencia contra la excesiva oferta global para revertir el desplome de la cotización del hidrocarburo que lleva seis años, aunque obvio, solo puede hacerlo mediante presiones comerciales o con intervención militar, como lo está haciendo en Siria, en apoyo a la oposición. México, históricamente ha mantenido un enfoque de neutralidad a nivel internacional, el presidente Enrique Peña Nieto ha dispuesto un esfuerzo diplomático que alimenta el rechazo al terrorismo bajo el argumento de la tolerancia y respeto irrestricto a los derechos humanos y a las diferentes formas de pensamiento en todos los quehaceres sociales.

danielacevesv@yahoo.com.mx

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