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Más recortes al gasto público en 2016 y 2017 / Mundo Económico / Enrique Vera Estrada

  • Enrique Vera

2016 y 2017 no serán años buenos para la economía mexicana. ¿Por qué? Porque será el tercer año en que hay un serio recorte al gasto público, además de que las exportaciones a Estados Unidos no repuntarán y la inversión en nuestra economía (que refleja la confianza de los empresarios) no es nada buena. Simplemente, hay que mencionar que la construcción en la Ciudad de México está prácticamente estancada. Y a ello hay que sumar (si en cuanto a la formación de capital se refiere) que la inversión en infraestructura –por más que diga el Gobierno lo contrario- está estancada seriamente. En este artículo nos avocaremos a ver los costos del recorte al gasto público y lo que dice la teoría económica respecto al gasto del Gobierno y la economía en general. Los siguientes puntos son importantes.

Uno. Para 2016 habrá un recorte de 132 mil 300 millones de pesos por concepto de gasto público en nuestra economía. Esta es una cifra importante en la economía nacional, si se advierte –tal y como se ha dicho en columnas anteriores– que los ingresos petroleros constituyen cerca de una tercera parte de los ingresos del Gobierno federal. De esta forma, es previsible que la demanda agregada, debido al bajo gasto público, puede ser causa de un menor crecimiento. Sin embargo, el Gobierno es en cierta forma “mañoso” y ha compensado la caída o desplome petrolero con más colocación de deuda externa en los mercados de capital.

Dos. Para 2017 -según la mayoría de los analistas económicos- el recorte al gasto del Gobierno podría oscilar entre 90 mil y 130 mil millones de pesos. Sin embargo, hay que destacar que la merma petrolera ha sido compensada con una mayor recaudación fiscal. Y dicha recaudación no se debe al incremento de impuestos o a la creación de nuevos, sino a la incorporación a la formalidad de miles de trabajadores que ahora sí pagan impuestos. Se calcula que la recaudación fiscal se incrementó en 2015 en 30 por ciento.

Tres. El Gobernador de Banco de México ha establecido que los pasivos de Pemex constituyen una amenaza para las finanzas públicas, es decir, incrementan el déficit del Gobierno en más de 3 por ciento, según lo estableció el Paquete Económico 2016. Es comprensible querer reducir los pasivos de Pemex, pero no es aceptable tratar de “adelgazar” el déficit en forma drástica, tal y como lo establece el Banco de México, pues los pasivos de México con el exterior representan una cifra equivalente a 43 por ciento del PIB; los pasivos de las entidades federativas equivalen solo a 2.9 por ciento del PIB, y el déficit del Gobierno federal –tal y como se dijo- solo equivale a 3 por ciento del PIB. En este punto hay que hacer hincapié en que muchos estados y municipios pueden verse “tentados” a incrementar sus pasivos si el precio del petróleo, y por tanto las participaciones federales, se ven disminuidas.

Cuatro. La reducción en el gasto del Gobierno, como consecuencia del desplome petrolero, le quitará en este año y en 2017 medio punto porcentual de crecimiento al PIB. De esta manera, si los precios del petróleo estuvieran a niveles normales, la economía mexicana crecería a 3.1 o 3.2 por ciento. Sin embargo, con los actuales precios del petróleo, el crecimiento difícilmente llegará a niveles de 2.5 por ciento.

Cinco. La contracción del gasto público debería de ser compensada con incrementos en la actividad del sector privado y en las exportaciones. Sin embargo, como se mencionó antes, la inversión del sector privado está estancada, no solo en lo que respecta a la formación de capital en forma de maquinaria, equipo e inventario, sino sobre todo en el sector de la construcción. De esta forma, es indispensable que el consumo del sector privado se mantenga robusto. Y en cierta medida lo está, según vemos en las cifras de automóviles nuevos y en cuanto a las de la ANTAD; nos muestran que tanto las venta de bienes perecederos como de consumo duradero (como los electrodomésticos) se ha incrementado en forma notable. Hay una disyuntiva entre la inversión y el consuno privados. Por una parte, la inversión está totalmente estancada, pero el consumo privado parecer mantenerse fuerte y boyante.

Seis. La teoría económica establece que si hay un recorte a los gastos del Gobierno cuando la economía no crece, no hay duda de que habrá una contracción económica. Esto es lo que está sucediendo en el México actual. Sin embargo, si la economía crece y hay una reducción del gasto público, habrá una importante transferencia de recursos al sector privado, el cual crecerá más y florecerá más.
enriquevera2004@yahoo.com.mx