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Más sobre el TPP / Mundo Económico / Enrique Vera Estrada

  • Enrique Vera

La teoría económica establece que el comercio internacional obedece a dos causas fundamentales. En primer lugar, para propiciar que los países que comercian entre sí exploten sus ventajas comparativas, es decir, aquellas ramas de actividad económica en donde producen más barato y con mayor calidad. En el caso de los países de América Latina, es un hecho que solo hay ventajas comparativas para la exportación de los ricos y abundantes recursos naturales. Es tradición que los países emergentes exporten commodities e importen manufacturas. El segundo argumento que expone la teoría del comercio internacional es que el libre comercio se utiliza para exportar excedentes o productos de los cuales el país sea superavitario, es decir, aquellas ramas de la actividad económica en las cuales la economía produce más de lo que se necesita para el mercado local. Por su parte, se importa en renglones en los cuales el país es deficitario, es decir, en lo que no se produce en forma suficiente o se produce en forma más cara que en el mercado internacional. En el caso del México del siglo actual, muchos economistas consideran que la principal ventaja comparativa de nuestro país es la vecindad geográfica con Estados Unidos, que es el país más rico y con el mercado más grande del mundo. El Acuerdo de Asociación Transpacífico quizás no sea tan ventajoso para nuestro país, pues como dice el líder de la OCDE, el mexicano José Ángel Gurría, “se habla del TLCAN, del TPP y de docenas de acuerdos comerciales. Esos acuerdos de libre comercio son los que dan acceso a mercados nuevos, siempre y cuando podamos competir en precios y calidad de los productos que exportamos“. Por su parte, el funcionario, en una reciente visita a nuestro país dijo que surgen los acuerdos bilaterales comerciales, lo que implica que la ventaja comparativa que teníamos con Estados Unidos, la hemos perdido. Por su parte la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) ha establecido firmemente a través de su presidenta en jefa, Alicia Bárcena, que el TPP no es la solución para crecer, por lo que es de fundamental importancia apoyar el mercado local frente a la desaceleración del exterior. Según Bárcena “el TPP no nos va a resolver el problema si no hay un mayor contenido nacional en las exportaciones con Perú y con Chile . Hay que definir conjuntamente qué productos se pueden exportar a Estados Unidos y Asia. El TPP como tal requiere de una política nacional de recursos estratégicos de recursos humanos, identificación de sectores, ciencia y tecnología y una vinculación más estrecha entre las empresas“.

De eta manera podemos sintetizar los retos – y quizás desventajas – que implica la firma del TPP. En primer lugar, el TPP no es la solución para el rezago económico y la marginación. El libre comercio a través de las exportaciones no va a poder sustituir a un mercado interno vigoroso. Pero ¿por qué no hay mercado interno en México? Básicamente por tres razones: por los bajos salarios mínimos, por la pésima distribución de la riqueza y por un gasto público tan endeble por la caída de los precios del petróleo. En segundo lugar, el contenido nacional de nuestras exportaciones sigue siendo sumamente bajo. Es necesario que se utilice más capital y mano de obra en la producción de lo que exportamos. Y aunque las exportaciones manufacturas constituyen el 92 por ciento de las exportaciones totales (y obviamente las exportaciones petroleras el 8 por ciento restante) seguimos siendo vulnerables a los choques externos, y sobre todo, a la situación del mercado estadunidense. En tercer lugar, es indispensable mencionar que quizás con una apertura comercial tan elevada, las importaciones crezcan a un ritmo más elevado que las exportaciones, a pesar de la depreciación del tipo de cambio, pues en México tenemos una propensión marginal a importar muy elevada, es decir, que cuando hay un aumento en el ingreso, las compras al extranjero crecen rápidamente. En cuarto lugar podemos decir que es el consumo del sector privado el gran motor de la economía mexicana. A finales del presente año se empiezan a mostrar señales de una recuperación marginal, si vemos las cifras de la ANTAD (Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales) El crecimiento nunca debe de sustentarse en el consumo del exterior. Y el TPP no es la solución.