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México en la Junta Interamericana de Defensa

  • Javier Oliva Posada

Washington, D.C. Creada en 1942 y asumida por parte de la estructura de la Organización de Estados Americanos a partir de 2006, se trata de un mecanismo multilateral que asocia a las Fuerzas Armadas del Continente. Con la inexplicable excepción de Cuba, la Junta Interamericana de Defensa (JID) por primera vez en su historia será presidida por un militar de nuestro país. En efecto, luego de un proceso de selección entre los estados miembros de la JID, a partir del día de ayer y hasta por un año, la diplomacia militar mexicana tendrá en la persona del general de Brigada, Diplomado del Estado Mayor, Luis Rodríguez Bucio, desempeñando la función de presidente de la Junta de Delegados de la JID.

Las otras dos áreas que forman parte de la JID es la Secretaría General y el influyente Colegio Interamericano de Defensa. Cargos que serán ocupados por el general Stephan Lacroix de Canadá y la vicealmirante Martha Herb, de Estados Unidos. No hay duda, de que se trata de un posicionamiento y proyección de los intereses de México y su región de interés geopolítico, en un contexto polémico si solamente tenemos en consideración el nivel y calidad de las relaciones entre nuestro país y Estados Unidos, así como la escalada de tensiones militares en varias partes del mundo. Para nuestro país, sin duda, esta posición será de crítica
importancia.

La Junta, creada en plena Segunda Guerra Mundial, es la estructura militar multilateral más longeva del mundo. A lo largo de su existencia ha debido pasar por momentos de notables tensiones como la larga etapa de los golpes de estado, iniciada en 1964 en Brasil y que concluyó avanzada la última década del siglo pasado, hoy día la JID, promueve la creación de protocolos de confianza, coordinación de esfuerzos para atender las antiguas y nuevas amenazas, así como la creación de espacios educativos y de intercambio en materia de doctrinas militares. La relación y participación de las Fuerzas Armadas en la democracia, ahora resulta determinante para garantizar las condiciones de paz y desarrollo.

La elección del Presidente del Consejo de Delegados de la JID, contenida en el acta 094-2016, destaca que el general Rodríguez Bucio, fue designado por unanimidad de los países representados. Dicha condición evidencia un serio trabajo de cabildeo, lo que a su vez adelanta la posibilidad de un mejor ambiente de cooperación, mismo que se observó al participar como orador en la ceremonia de traspaso de la Presidencia de la JID, el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, además de la asistencia del secretario de Marina, Almirante Francisco Vidal Soberón Sanz.

Para México, se trata de una posición muy relevante. Primero, porque se trata de un reconocimiento internacional y continental, a las capacidades de sus Fuerzas Armadas en cuanto a la profesión militar misma, no obstante la prolongada actividad en labores de seguridad pública, por otra parte, constata las capacidades de doctrina, adiestramiento y de despliegue demostrado en los escenarios propios de instituciones dedicadas a la salvaguarda de la integridad física de la Nación, así como su independencia y soberanía.

Y siguiendo con los asuntos diplomático militares, también en el evento, se dio a conocer que México será la sede de la Conferencia de Ministros y Secretarios de Defensa de las Américas en 2018. Un interesante e inmediato despliegue de la presencia militar de México en el mundo.

javierolivaposada@gmail.com