imagotipo

México: entre La Catrina y Jack o’Lantern

  • Cuadratura: Enrique pardo Genis

Este mes lo comenzamos recordando a nuestros fieles difuntos, y el fin de semana antepasado la Ciudad de México realizó un desfile conmemorativo. Ahora, si quisiéramos ir origen de este evento no iríamos muy lejos, ya que no existía antes. Se puede decir que las autoridades bajaron el balón que llegó por inercia de la película “Spectre” de James Bond. Pero más que hablar del desfile, lo que realmente me interesa es rastrear el origen de un personaje que estuvo presente en ese y todos los desfiles que se realizaron por las fechas, en todo el país. ¿Ya sabe de quién le hablo? Sí, de La Catrina…

Si de algo no queda duda, ante la celebración del día de muertos en México, es lo icónico que resulta la imagen de “La Catrina” en ella, pues es la fiel representación de la relación que tenemos los mexicanos con la muerte. Ahora, ¿de dónde viene?, ¿cómo y cuando surgió? La historia de las catrinas comenzó durante los gobiernos de Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz. Es decir, en la segunda mitad del siglo XIX, época en la que la clase media comenzó a criticar la hipocresía de la clase privilegiada con publicaciones satíricas, acompañadas de caricaturas. Dichas caricaturas eran esqueletos vestidos de gala denominados “catrinas”, por la palabra “catrín”, que definía a un varón elegante y bien vestido acompañado de una mujer con las mismas características.

El caricaturista mexicano José Guadalupe Posada es quien realizó la primera versión de este dibujo en 1910, el cual fue grabado en metal. Su nombre original era “Calavera Garbancera”, ya que se les decía “garbanceros” a los indígenas que vendían garbanzos, renegaban su cultura y su sangre, para hacerse pasar por europeos. Ante tal hipocresía, Posada decía: “la muerte es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera”.

La catrina original muestra una calavera con sombrero, pero sin ropa, en alusión a los mexicanos pobres que intentaban aparentar un nivel de vida que no les correspondía: “En los huesos, pero con sombrero francés y plumas de avestruz”. Después, Diego Rivera bautizó a la inicial Calavera Garbancera como Catrina, y también fue él quien le dio difusión. En su mural “sueño de una tarde dominical en la alameda central”, creado en 1947, rivera pintó a La Catrina, pero vestida con su atuendo característico y una estola de plumas. Hoy en día, esta obra puede admirarse en el Museo Mural Diego Rivera, en la Ciudad de México. Hoy en día La Catrina es fuente de inspiración en fiestas de disfraces y en Halloween, lo que refleja un intercambio e interrelación de culturas. Pues ahora vemos que La Catrina es una marca de México con proyección mundial. Por otro lado es curioso ver como La Catrina, incluso antes de la Calavera Garbancera, surgió como una protesta social de clases, que no estaba enmarcada en el día de muertos.

Y ya que me metí en el tema del Halloween, también quiero desmentir ahora algunos mitos o desinformación que tenemos ante dicha celebración. Para empezar, el Halloween encuentra sus orígenes en el siglo XII antes de Cristo, durante la edad de hierro. Tiene su origen en una festividad céltica conocida como Samhain, que deriva del irlandés antiguo y significa fin del verano, que celebraba el final de la temporada de cosechas; además, era considerada como el año nuevo celta.

Esta cultura creía que en el Samhain, tanto espíritus benévolos como malévolos, podían cruzar hacia este mundo, por ello, los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Justamente se cree que el uso de trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a estos últimos, pues el propósito era adoptar su apariencia para evitar ser dañado.

El imperio romano conquistó muchos territorios ocupados por tribus celtas, pero no desechó sus creencias, pues para el estado era mucho más sencillo dejar que cada cultura se adaptara a las costumbres romanas, que imponerlas por la fuerza.

Así, cuando el imperio se volvió hacia el cristianismo y las fiestas paganas se transformaron, el Samhain no fue una excepción, y por su relación con los espíritus, se convirtió en el “el día de todos los santos”, en el siglo 16 surge la expresión Allhallow-even en la lengua escocesa, que más tarde, en 1745 se transformaría en la palabra “hallow-e’en”.

En 1840 esta festividad llegó a Estados Unidos y Canadá, donde quedó muy arraigada… los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición durante la gran hambruna irlandesa, y difundieron la costumbre de tallar los Jack o’Lantern, que son las calabazas huecas, a las que se les coloca una vela adentro…

Aunque mucha gente en México y el resto de Latinoamérica considera que Halloween es una fiesta estadunidense que permeó en dichas sociedades gracias a los medios de comunicación, series y películas de Hollywood, la verdad es que esta tradición ya se celebraba en España, incluso antes de que existiera Estados Unidos, por tanto, no es errado afirmar que el origen de esta fiesta también puede tener raíces ibéricas, no desde el Halloween, sino desde Samhain.
Viva la vida y sea feliz.

Correo: kikenis@yahoo.fr

Twitter: @EnriqueParGen