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México y el plan fiscal de Trump

  • Marco Bernal

  • Marco A Bernal

El Gobierno de Estados Unidos anunció el miércoles pasado su plan Reforma Fiscal que incluye importantes recortes impositivos a las empresas y personas. La reforma busca aumentar la competitividad de EU y cumplir algunas de la propuestas realizadas por el presidente Donald Trump en su campaña electoral. Esta noticia impactó a los mercados, analistas financieros y empresarios de todo el mundo, especialmente en México.

Los posibles efectos de la propuesta para México son la salida de inversiones de capital americano, la reorientación de inversión extranjera al posible y alentador escenario fiscal de EU y una posición desfavorable en la renegociación del TLCAN. En el país es imposible un efecto espejo, es decir, asimilar la política fiscal del país vecino, debido al impacto negativo a la economía que se generaría. Lo anterior provocaría una desaceleración en la producción, mayores fluctuaciones en la paridad cambiara del peso, incertidumbre en los mercados financieros y el encarecimiento de productos importados, como las gasolinas.

El recorte es calificado como el más grande realizado en materia impositiva de la historia de Estados Unidos. La propuesta, de la cual todavía falta especificar algunos detalles y efectos, se basa en la reducción del techo de cobro del Impuesto Sobre la Renta, del 39.6 a 35 por ciento, y la reducción de los siete tipos del mismo impuesto a solamente tres: 10, 25 y 35 por ciento. También, se considera la reducción de la tasa impositiva para corporaciones, pequeñas empresas y asociaciones de todo tamaño de 35 al 15 por ciento.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, asegura que el plan no tendrá efectos negativos; por el contrario, impulsará la creación de nuevos empleos, generará un aumento a la recaudación fiscal y motivará la repatriación de inversiones estadunidenses, así como la atracción de nueva inversión extranjera al país. Sin embargo, algunos analistas y legisladores americanos se preocupan por un aumento al déficit fiscal y el encarecimientos de las importaciones.

La propuesta del Gobierno de Donald Trump aún debe ser discutida y aprobada por el Congreso de Estados Unidos. En el cual, las posturas de los legisladores se encuentran divididas, incluso por representantes republicanos, debido al posible crecimiento del déficit público por la reducción de impuestos y la falta de detalles para plantear un cronograma que minimice el impacto negativo inicial de la propuesta. Lo anterior mantendrá atentos a analistas, empresarios y políticos mexicanos para responder ante una posible situación adversa.