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Mi orgullo es ser regiomontano | ¿Cómo dijo? | Ricardo Espinosa

  • Cómo dijo: Ricardo Espinosa

Es un razonamiento que muchas veces ni la misma gente de mi querido Monterrey lo sabe: ¿Por qué los de esta industriosa ciudad somos o se nos llama regiomontanos? Si somos de Monterrey, pues deberíamos ser monterreyenos ¿o qué?

Pues no. La formación del gentilicio de un determinado topónimo no tiene reglas establecidas. Antes de seguir permítame recordarle que el gentilicio es un adjetivo que indica procedencia y los topónimos son nombres de lugares geográficos. El gentilicio potosino se aplica a los que nacieron en un lugar geográfico que se llama San Luis Potosí ¡claro!

A nuestros antecesores nacidos en Monterrey no les gustó la idea de ser monterreyenos y entonces le dieron vuelta al nombre. La ciudad es Monterrey, un monte rey es un monte regio, un monte regio es lo mismo que un regio monte y los habitantes del regio monte pues son (o somos) los regiomontanos. ¡Sí señor!

Ahora mucha gente por abreviar nos dice simplemente regios, pero ese ya no es un gentilicio, es un apodo.

A los de Mexicali les dicen coloquialmente cachanillas pero su gentilicio es mexicalenses. Lo coloquial, recordemos es lo que se usa en una conversación informal.

Los cuates de Culiacán se hacen llamar culiches pero su gentilicio es culiacanenses, como los de Guadalajara son guadalajarenses aunque tengan el apodo de tapatíos.

Los jalapeños –sean personas o chiles- son los que provienen de Xalapa e insisten (las personas, no los chiles) en que el nombre de su bella ciudad se debe escribir con X.

Los que nacieron en Cancún son cancunenses, los de Chetumal chetumalenses o chetumaleños, los de Hermosillo son hermosillenses ¿Y los de Ciudad del Carmen? Pues son carmelitas (como los monjes) aunque “la raza” les dice carmelos o carmelas. Y si brincamos el Río Bravo pues sabemos que los de Nueva York son neoyorquinos, -ése está fácil- pero ¿cómo se les llama a los de Dallas?, bueno, a los que nacieron en esa ciudad texana, en español se les debe llamar dalasitas ¿Cóóómo? pregunta usted sorprendido y yo le insisto porque así lo marcan los académicos: los de Dallas son dalasitas, los de Seattle son seatleitas y a los de Denver, aunque estén grandotes se les debe llamar en español denveritas… De veritas se lo digo, así se les dice, denveritas.

¿Entonces los de Detroit serán detroititas? Pues no, los académicos ordenan que a los de Detroit les digamos detroiteses, a los de Pittsburg, pitsburgueses, mientras que los de San Antonio son sanantonianos, los de Houston, houstonianos, los de San Francisco son sanfranciscanos y los de Boston, bostonianos.

Oiga –me dice una persona quedito con cierta timidez- ¿y los de Chicago? ¿Por qué lo pregunta con temor? Es que el nombre de esa ciudad –con todo respeto- suena un poco escatológico. (Lo escatológico es lo que se relaciona con desechos orgánicos) Pues a los de Chicago se les debe llamar chicagüenses y al escribirlo, no se olvide de ponerle diéresis a la u.

Consultorio Verbal

Comodijo2@hotmail.com

Monterrey, N.L.

PREGUNTA DEL PÚBLICO: Anaís García comenta: he estado redactando unos oficios con mi esposo y al poner la fecha yo escribí: “mayo de 2008” y mi esposo me dijo que se escribe: “mayo del 2008”. Quisiera saber cuál es la forma correcta.

RESPUESTA: Las dos formas se consideran correctas.

AHORA  PREGUNTO: Una quiniela es una apuesta en donde los participantes pronostican los resultados de una competencia. ¿A qué debe su nombre la quiniela?

a.- A que originalmente participaban cinco jugadores.

b.- A que se apostaba una cantidad que era un múltiplo de cinco.

c.- A que se originó en Quisqueya, nombre poético de la República Dominicana.

d.- A que se apostaba un quintal de la cosecha.

RESPUESTA a.- El nombre de la quiniela se debe a que originalmente era un juego de pelota entre cinco jugadores.

Una frase que es una gran verdad, para terminar: El dinero te da comodidades, pero no te da categoría ni te regala cultura ¿Cómo dijo? Hasta mañana.

/arm