imagotipo

Microteatro: Por los Sueños | Entre piernas y telones | Hugo Hernández

  • Entre Piernas y Telones : Hugo Hernández

Una buena cosecha esta temporada

Como todo en esta vida, en Microteatro hay experiencias de todos los niveles, colores y sabores. He visto montajes extraordinarios, otros apenas cumplidores, y algunos muy poco afortunados.

Actualmente en la temporada Por los Sueños, hay tres montajes que me parecen muy, muy, muy recomendables.

Antes de entrar a ellos, recordaré aquí, por si alguien aún no lo sabe, qué es Microteatro. Se trata de un concepto nacido en España, y hoy exportado a muchos lugares del mundo, que propone obras de 15 minutos, en espacios reducidos (15 metros cuadrados en promedio) y por lo tanto para un público muy pequeño, habitualmente 15 espectadores. Lo que se concreta en la regla del Microteatro de 15x15x15.

A nuestro país, llego alrededor de hace un lustro y se ha consolidado en el gusto del público, que generalmente llena las 13 habitaciones convertidas en pequeños teatros que se ubican en el número 3 de la calle Roble, en Santa María la Rivera, casi en la esquina que forman el Eje 1 Norte y la avenida Insurgentes norte.

Ahí, en Por los Sueños vi tres montajes que me reconciliaron con el concepto, un tanto deteriorado en temporadas pasadas.

Estupendos, así sin exagerar, las puestas en escena Hotel mala pata y Todo por Marilyn; y muy buena Hay un hombre sentado en la sala.

El primer acierto de las tres es explotar al máximo el concepto mismo: contar una historia sencilla, y potencializar la naturaleza del lugar.

Escrita y dirigida por Mario Alberto Monroy, Hotel Mala Pata es una especie de parodia de Hotel Good look (hasta hace poco en cartelera con Luis Gerardo Méndez), en la que la narración de una historia familiar va cobrando vida en un alarde de ingenio teatral, en buena medida también obra de Mauricio Ascencio, responsable de escenografía, iluminación y vestuario.

Brillan, de verdad estupendos, los dos actores de esta puesta: Memo Villegas y Nohemí Espinosa.

Otro brillante trabajo actoral es el que realiza Héctor Berzunza en la obra Todo por Marilyn, escrita y dirigida por Reynolds Robledo, en la que un travesti imitador de la Diva del cine hollywoodense recrea y explica varios de los momentos capitales en la vida de la rubia más famosa del mundo.

Y finalmente Hay un señor sentado en la sala, un thriller divertido y emocionante escrito y dirigido por Alejandra Ballina.

Por falta de tiempo en el teatro, y espacio en esta columna, no pude ver más que estos tres montajes, pero si los otros 10 están tan bien como éstos, aleluya. No hay que perdérselos.

/arm