imagotipo

Miedo, pusilanimidad, y dejadez / Con valor y Con verdad / Gustavo Rentería

  • Gustavo Rentería

La carrera para llegar a la Casa Blanca, suceder a Barack Obama, y convertirse en el presidente número 45 de los Estados Unidos, está en marcha.

Todo indica que Hillary, la esposa del ex presidente Bill Clinton, quien fuera senadora por Chicago y ex secretaria de Estado, será la candidata demócrata. Su posible triunfo sería bienvenido entre las naciones más avanzadas, las menos favorecidas y entre los poderosos hombres, que representan las grandes transnacionales.

También, todo indica, que el multimillonario Donald Trump será el candidato republicano. Su posible triunfo no sería bienvenido en muchas naciones del tercer mundo, metería ruido a la estabilidad y la paz mundial, y muchos líderes corporativos no verían con buenos ojos que un empresario, sin experiencia política, viviera en Washington tomando las grandes decisiones. Pero claro, también hay poderosos intereses que lo patrocinan, lo catapultan día a día y sus mensajes de odio hacia ciertos sectores, une a otros muy conservadores.

¿Qué hacer ante esta encrucijada? ¿Esperar a que se definan los candidatos, observar cómo se desarrolla la histórica elección y después, negociar con el ganador, y esperar que cambie su máscara de candidato a gobernante de la nación más poderosa del mundo, o desde este momento manifestarse en contra del racismo, la división, el odio, la exclusión y las faltas de respeto?

La lógica indica, que todo parece una bola lenta para así permitirle batear de homerun, si se le dice algo o se le contradice a Trump, ya que el centra su campaña en el escándalo, la rápida reacción y el escándalo en los medios; ¿pero no le parece estimado lector, que han mostrado miedo, pusilanimidad y dejadez los líderes del planeta ante el adinerado?
Bien por el Papa, la Canciller, Felipe Calderón y Vicente Fox.

Con Valor y Con Verdad.- ¡Qué gran honor debe ser presidir la Conferencia Nacional de Gobernadores! Ser el líder de la Conago le permite al titular del ejecutivo local designado acompañar al Presidente de la República a un gran número de actos cívicos y charlar constantemente con los miembros del Gabinete Federal; de igual manera con líderes religiosos, empresariales y sociales.

Los viajes internacionales aumentan, la interacción con los poderes Legislativo y Judicial se pule, y la agenda se divide entre la gobernanza de su entidad y la prosperidad de la Nación. Son los maravillosos meses de ese mandatario, que contribuye al desarrollo del país, representando a sus pares.

Pero en qué mal momento le llega a Gabino Cué la condecoración: sus ausencias constantes serán leña al fuego perredista y gasolina a la hoguera panista. Claro, mientras el priismo irá ganando terreno para llevar hasta su oficina a Alejandro Murat.

Así es caro lector, mientras usted ve en televisión a don Gabino fuera de casa, se alejará acto tras acto y ceremonia tras ceremonia de la victoria electoral; es decir, mientras más trabajo tenga con su nuevo encargo, más posibilidades tendrá la oposición de arrancarle el poder.

*Periodista, editor y radiodifusor

@GustavoRenteria

www.GustavoRenteria.mx