imagotipo

Migración, tema de seguridad aquí y en Siria / Ramiro Pineda

  • Ramiro Pineda

El escritor alemán, Gunter Grass, fue un artista de tendencia liberal que siempre tuvo una visión favorable de la migración, misma que no se daba de forma gratuita, pues siempre se basó en hechos que históricamente la favorecían. Es por ello, que alguna vez expresó lo siguiente al respecto: “Europa no conseguirá sobrevivir sin inmigración. No debería temérsele tanto, pues todas las grandes culturas surgieron a partir de formas de mestizaje”.

Esta expresión de tan célebre literato nos retrata a nivel global y aplica tanto a naciones de desarrollo emergente, como a los países más desarrollados, como Estados Unidos, al que no se le podría imaginar como la gran potencia mundial que ha llegado a ser sin los grandes flujos migratorios que ha recibido, empezando por los propios anglosajones, quienes por más que tratan de asumirse como cultura nativa, son un pueblo inmigrante más. Nativos allá son Apaches, Sioux, Tsimshian, Haida, Kwakiutl y otros.

En las semanas recientes, el gran tema a nivel global sobre la inmigración, se ha dado con gran insistencia en torno al pueblo sirio que huye de la guerra civil que ha azotado a su país durante los últimos cuatro años y que se ha radicalizado profundamente en lo que va del 2015 con la intervención del grupo extremista conocido como Estado Islámico, que ha tomado ciudades estratégicas e históricas de Siria, como Palmira, donde reclutan niños para formarlos como guerreros, al tiempo que violan mujeres y destruyen monumentos históricos que “a su juicio” no estén relacionados con el Islam, como en su momento hicieran los talibanes en Afganistán al destruir los Budas monolíticos de Bamiyán.

Vaya esto al tema porque el pasado 14 de octubre, la secretaria de Relaciones Exteriores de México, Claudia Ruiz Massieu, se reunió con Jeh Johnson, secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos (Homeland Security), para hablar del trabajo bilateral que realizan ambas naciones, a fin de lograr que aquellos mexicanos y mexicanas que son repatriados, tengan un proceso que les garantice mayor seguridad, así como respeto pleno a sus derechos humanos.

Se trata de un tema de la mayor importancia, ya que si bien,es prioritario trabajar por el bienestar de nuestros connacionales en el exterior, se trata de un trabajo que solo se completa a cabalidad cuando cubre todos los diferentes ciclos que llega a abarcar, algo en lo que las repatriaciones juegan un rol central.

México tiene una de las legislaciones más avanzadas en favor de los derechos humanos y se trabaja para asegurar su vigencia en toda la geografía nacional dijo el presidente Enrique Peña Nieto en la 70 Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre pasado. En nuestro país se instrumentó en 2014 el “Programa Integral Frontera Sur, en donde se contempla una serie de acciones urgentes y puntuales para solventar la problemática a la que se enfrentan los migrantes en su paso por México para llegar a Estados Unidos.

México y Estados Unidos tienen que hacer un esfuerzo conjunto y llegar a acuerdos en materia de migración, ya que la situación de nuestro país se está pareciendo a la de aquellos países europeos que tienen que frenar la ola migratoria que solo usa su territorio para llegar a su destino final, en Europa es Alemania y el Reino Unido, y  en América es Estados Unidos. Se tendrán que tomar acciones que atiendan las causas de raíz del problema, siempre de una forma incluyente, tomando en cuenta todos los factores que influyen y a todas las personas que de una u otra forma participan en las diferentes redes migratorias.