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Misoginia real en las monarquías

  • El mundo de la realeza: Mariana Vargas Ruiz

Hasta el día de hoy, las casas reales siguen consintiendo la misoginia. Cierto, hay cortes que han cedido a ciertas reformas en igualdad de derechos ente varones y mujeres, pero en general, el odio hacia a la mujer es y seguirá siendo un problema social, cultural, educativo, político y familiar en toda sociedad.

El odio hacia la mujer en la actualidad es, obviamente, de hombres y mujeres hacia una mujer o varias mujeres. Una lectora mía, la señora “Chela”, comenta que la misógina “en mujeres es cuestión de envidia. Cuando una mujer es misógina, no se pone en el lugar de la otra… ya que, tal vez, la otra mujer tiene alguna característica que a la envidiosa le falta”.

“Chela” afirma que el odio del hombre a la mujer es inferioridad. “Si yo veo a una persona con diferencia, y la entiendo, es madurez. Si una persona juzga y critica a otra, y la hiere, no ha madurado”.

Entonces vemos esto ahora, específicamente en dos casos: el caso de la princesa Aiko y del bebe príncipe Carlos Enrique, reconocido como “príncipe de Asturias”, ya que su padre, el príncipe Carlos de Borbón, es el actual pretendiente Carlista al trono de España.

Aiko fue una hija muy deseada por sus padres, Naruhito y Masako, herederos al trono imperial nipón. La princesa, al nacer su primo Hisahito, hijo del hermano menor del heredero, Akishino, es considerado como el futuro emperador de Japón, detrás de su tío y su padre.

Aiko, de 15 años, ha sufrido rechazo total de su familia, como sus primas, de sus abuelos, los emperadores, de la rígida corte nipona, de la mayoría del país y, por supuesto, del Gobierno, debido a su sexo. Su padre, no quiso divorciarse ni tener una concubina para procrear a un príncipe heredero.

Antes del nacimiento del único nieto varón de los emperadores, Hisahito, el Gobierno estaba planificando el cambio de la ley de sucesión al trono, ya que no se esperaba el nacimiento de un príncipe varón. Cuando nació este, se canceló la anulación de la ley sálica.

Aiko ha sufrido una fuerte presión por ser mujer, y en su escuela ha sufrido de bullying, y es tan fuerte esto que se resintió en su salud. Creo que es importante que ella sea feliz, y si es necesario, en el momento que cumpla la mayoría de edad, salga al exilio y busque su felicidad para evitar caer en la depresión como su madre, Masako.
ESPAÑA

Aunque los reyes Felipe y Letizia tienen dos hijas, y Leonor es la princesa de Asturias, el primo español del rey de Holanda, Carlos de Borbón –Parma, hijo de Irene de Holanda y de su exmarido, ya fallecido, Carlos Hugo, quien ya tiene dos hijas y un hijo varón, y quien es jefe Carlista y aspira al trono español, ya cuenta que su hijo, Carlos Enrique, es el verdadero “príncipe de Asturias”.

En este caso, no ha habido reformas a la ley de sucesión, y mientras Letizia no dé a un heredero varón, se supone que Leonor es la heredera del trono. Todavía podemos ver el desprecio de la realeza española por las mujeres y también su ambición. Carlos de Borbón es descendiente por vía paterna del príncipe Carlos María Isidro de Borbón, tío de Isabel II, tatarabuela de Felipe VI.

Otro ejemplo de una aristócrata española que llegó al trono francés y fue destronada, entre acoso, humillaciones, calumnias, fue Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III. Condesa de Teba, murió en España en 1920. Inteligente, brillante, se destacó por sus actividades políticas y de caridad, en un mundo “de hombres”.

Gracias a ella las mujeres recibieron educación. París se destacó, desde el reinado de ella y de su esposo, por su arquitectura y grandes beneficios a la sociedad. La aristocracia y la iglesia le reclamaron a ella este progreso infundiendo rumores y calumnias hacia ella y a su esposo, que según ellos era infiel. Tras la penosa capitulación de Francia ante Alemania, Napoleón y Eugenia, ya exiliados, vivieron en Inglaterra, donde están enterrados junto con
su hijo.

Según Cristina Morató en su libro “Reinas Malditas”, Eugenia comentó esto antes de morir, de cómo deberían de recordarla: “Tendré un sitio entre los monstruos de la humanidad. Me quieren altiva, imperiosa, vengativa y fanática… se podría añadir orgullosa hasta el punto de no poder decidirme a defenderme cuando sería tan fácil, porque prefiero la calumnia a rebajarme hasta mis calumniadores”. Eugenia no se defendió más que una sola vez.

mariza74201122@hotmail.com