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Moda, más allá del simple capricho de verse bien / Snob / Óscar Valdemar

  • Snob: Oscar Valdemar

En todo el mundo se celebra la “Semana de la Moda”, desde Nueva York y hasta Paris, pasando por Milano, las ciudades expresan su estilo particular y comparten lo que deambulará en piel de los y las fashionistas de todo el orbe en la próxima temporada. La Semana de la Moda es mucho más que simples pasarelas, se ha convertido en todo un espectáculo en el cual se invierte mucho pero mucho dinero. Aquella usanza de invitación privada a las casas de moda donde salían las modelos portando un número de identificación del diseño ha quedado atrás, que aunque algunas de las más tradicionales lo siguen haciendo para su más exclusiva clientela, las mismas ya cuentan con robustos presupuestos que sobrepasan incluso el montaje de una pasarela en el Grand Palais de Paris o el Metropolitan Museum of Art de Nueva York. Lo temático está en boga, los esfuerzos se vierten ya en crear universos paralelos como el que recientemente realizó Gucci al transformar la mítica Place Vendome en un jardín esférico para presentar una de sus colecciones más destacadas. El ya icono de la moda, Karl Lagerfeld, quien dirige la casa fundada por Gabrielle Bonheur “Chanel” sedujo a los asistentes con una temática aeroportuaria. La firma española Loewe, que se posiciona cada día más en el ranking mundial también sorprendió por su temática de cristal. Las calles de estas ciudades se inundan de editores de revistas, periódicos, bloggers y más que buscan absorber las expresiones de cada una de las casas de diseño global. En ese tenor, México tiene a sus representantes, aunque he sabido de poquitos que han viajado a Europa para estas fiestas, si me he enterado de que por lo menos a Nueva York, todos los que buscan un lugar en la industria de la moda en México, fueron. Una de las más activas bloggers al respecto es Michelle Salas, que a través de su cuenta de Instagram, principalmente, comparte su experiencia en el universo de la moda. De tal suerte que en México comienzan a surgir, como en todo, de primera mano aquellos que “quieren ser” parte de la industria, pero que en muchos casos están cercanos a ella por mero deseo más que por jugar un papel (cualquiera) dentro de ella (en su mayoría, ni siquiera consumidores). Jugar un papel dentro de la industria va más allá del “querer ser”, es participar activamente en el impulso de un motor económico en desarrollo dentro de nuestro país. Si bien, México siempre ha tenido excelente producción de materias primas, ahora está despertando más hacia esa faceta artística y del estilo como lo hacen desde hace ya mucho otras naciones. También sucede que firmas internacionales están volteando a ver a México como un consumidor potencial, y no me refiero solamente a la Ciudad de México, pues vaya sorpresa que me llevé este fin de semana que viaje al puerto de Veracruz y coincidió con la apertura de una nueva tienda de Forever 21. La firma que nació en Los Ángeles y la cual recuerdo claramente e imponente en el Times Square de Nueva York, fue recibida de locura en mi “rinconcito donde hacen su nido las olas del mar”. Filas inmensas durante su apertura en el centro comercial El Dorado, al cual por cierto, se puede llegar con todo el estilo de manera acuática, con chavitas y no tan chavitas esperando el corte del listón que fue realizado por el actor Polo Morín. ¿Qué hace tan popular a la tienda de los eternos veintes? Definitivamente la fusión entre diseño, antropometría, ergonomía (que se vea lindo el cuerpito, pues) y por supuesto vanguardia a un costo bajo, este tipo de tiendas son interesantes, pues se autodenominan como “low cost” (bajo precio) pero con todas las características que les describí, entonces se convierte en una fusión muy deseada por todos, lo que en otras palabras sería “Cheap&Chic”. Una cosa no condiciona a la otra. Me metí a husmear por la tienda de Veracruz y en lo que respecta a chicos (y no taaan chicos como yo) la colección es lindísima, muy adecuada para el clima tropical de la costa. Qué bueno que mis paisanos tengan cada día más opciones para vestir a la moda sin tener que salir de viaje al extranjero, como solía suceder en aquellos años que viví por allá donde no había más opción que comprar cuando te ibas de vacaciones a Estados Unidos o Europa. Estas aperturas además, vienen acompañadas de empleo y sobre todo de una cultura laboral totalmente diferente, por eso les digo, que la moda va mucho más allá de simplemente vestir; representa empleos, educación e incluso cultura, si aunque usted no lo crea, la moda es también cultura, de ella se desprende el estilo, lo que perdura. ¿A poco cree que el traje de jarocha se hizo pensando en lo antiguo? Por supuesto que no, fue creado por lo que en su momento fue moda, lo que describía la felicidad de las lugareñas, en el caso de Veracruz, la herencia andaluza. Y si, ahora también tenemos el llamado estilo “indie” o “étnico” con el cual diseñadores de todo el mundo rescatan elementos del folclor y lo reinterpretan para crear piezas de moda. La moda representa entonces una derrama económica en las ciudades y los países, México ha estado ligado a ella desde siempre, pues desde hace muchos años y antes de que China liderara la manufactura, era en nuestro país donde se producía mucha de la ropa de diseñadores norteamericanos, Tommy Hilfiger por ejemplo, que tenía una planta de manufactura en el Estado de Puebla y daba empleo a cientos de personas. En un paso más, da empleo a diseñadores gráficos, web, estrategas comerciales, coordinadores de tiendas, repartidores, gestores de contenidos, agencias de relaciones públicas y más, en un circuito virtuoso que impulsa la economía de muchos. Aunque nos falta superar la etapa del “querer ser”, considero que México ya está dando sus primeros pasos (con sus muchos tropezones, así de esos que dejan moretón varios meses) y eso es lo valioso. Esta semana por ejemplo da inicio el “MB Fashion Week”, que por tradición es una de las plataformas de moda más destacadas. Por ahí andaré en búsqueda de ese toque cultural y de arte que ya sabe que me apasiona, más que por el bluff de estar en esa primera etapa con los que “quieren ser”. La próxima vez que compre una prenda de moda, recuerde que además de verse guapísima o guapísimo, está poniendo un granito de arena para el desarrollo económico de México. ¡Hasta la próxima!