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Muhammad Ali. El más grande

  • Rosamaría Villarello

Rosamaría Villarello Reza

Le han rendido homenaje en todo el planeta: Jefes de Estado, el Secretario General de las Naciones Unidas y un sinfín de personalidades, así como los que lo consideramos como un símbolo de la lucha por los derechos civiles, contra la discriminación racial y por todo aquello que representaron los años 60-70.

El boxeo tal vez fue el pretexto para sobresalir ante su vida de marginado, con la capacidad de demostrar con sus puños lo absurdo de la muerte de tantos y tantos combatientes de unos y otro lados, en contra de la guerra en Vietnam: “Yo no tengo que matar a un vietcong… ninguno me ha dicho asqueroso negro”.

Así se defendía Muhammad Ali para no ser reclutado en la milicia estadounidense. Convertido ya al Islam, argumentó “objeción de conciencia” para no ser enviado a la guerra, lo que le valió, bajo amenazas de cárcel, que le retirarán su licencia de boxeador por más de tres años, en la plenitud de su vida deportiva.

Sin embargo, se sobrepuso a todo ello aunque definióa ese deporte como cruel y sanguinario. Con una inteligencia especial y sobre dotado físicamente, con un cúmulo de victorias y mínimas derrotas en el ring,no hay nadie que haya destacado tanto como Ali en el siglo XX.

Como muchos de los genios de cualquier naturaleza, su temperamento lo llevó a ser también un rebelde, un provocador, un gran publicista de su imagen y quien se pudo ir adaptando conforme fue transcurriendo su juventud y su enfermedad de Parkinson.

Si se revisa su amplia biografía y lo que se ha escrito sobre él, confirma el carisma que siempre ejerció en su país de nacimiento al que siempre consideró que seguía siendo el mejor del mundo. Fuera de Estados Unidos,su fama poco imaginada, llegó a otros continentes en los que pudo desplegar todas sus habilidades y su presencia fue clave en aquel tiempo de descolonización por la que atravesaba gran parte de África, en esos años.

Por primera vez, en un país africano llamado Zaire y renombrada República Democrática del Congo tiene lugar la primera pelea de box que es transmitida por televisión a todo el mundo, en un período en que lo dirigía un dictador, lo que le valió a Muhammad muchas críticas, pero que tuvo un alcance no sólo medible por sus efectos en la exaltación de la negritud entre la enorme población negra que pudo apreciar que su piel no contaba para llegar a ser “El más grande”.

Así mismo, por primera vez, se llegan a encontrar un sin número de artistas de las comunidades afroamericana y africana en unfestival inigualable, que de otra forma no hubiese podido realizar. Otra de sus visitas memorables a África, fue cuando se encuentra con Nelson Mandela en Sudáfrica, una vez que el líder sale de prisión.

Muhammad Ali, fue un joven pero de esa generación de Martin Luther King y Malcom X que aportaron a transformar no sólo su entorno, sino a revolucionar la visión que se tenía de la comunidad negra. Ni se diga, según los expertos, sus contribuciones al espectáculo del boxeo.

Cassius Clay, nombre heredado de la esclavitud, deja enormes legados a sus 74 años. Sus exequias serán también apoteósicas.