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Mujer contra mujer / Ramón Ojeda Mestre

  • Ramón Ojeda Mestre

El Instituto Cumbre del Noroeste, calle Michoacán no. 131 Norte, en Cd. Obregón, Sonora, con teléfono 016444136234, ha protagonizado uno de los hechos más vergonzosos de que se tenga noticia en la historia de la educación en México. Clarissa Álvarez Mancinas, una respetable maestra, una mujer preparada, sana, joven, una excelente profesora bilingüe, fue injustamente despedida por haber concursado en traje de baño durante sus vacaciones, en la playa y a mediodía, en un baile en Cabo San Lucas.

Si la hubieran suspendido de una fábrica de cerámica sería comprensible porque se entendería que quienes la corrieran fueran palurdos, atávicos o ñoños, acomplejaditos inseguros, pero que un centro del saber, donde cuando menos los directivos tienen que poseer un criterio amplio, una solidez moral y una vertebración cultural e histórica íntegra, es absolutamente imperdonable.

No es una escuelita nueva (www.institutocumbre.edu.mx) sino una con más de 30 años, que ha llamado la atención de la Comisión de Derechos Humanos por el reclamo de los padres ante la actitud “sexista por parte de la escuela”, que “vulnera su derecho a la intimidad y ataca sus derechos humanos”. Nos conmovió que muchos niños, al saber que su maestra se iba lloraron, e incluso llevaron una carta a la dirección pidiendo que no la despidieran. Actualmente más de 30 mil firmas solicitan que la restituyan en su empleo.

Es obvio que la despidieron no por lo que hubiera hecho, que finalmente no hizo nada malo, sino por ser mujer. Me duele pensar, al ver la foto de la directora y de Clarissa, que sea envidia corrosiva. Está claro que la directora y corifeos que realizaron este linchamiento “académico” ocultan las ineficiencias que su escuela tiene ante la SEP y el RVOE o Clave: 26PES0172V y que deberán exhibirse en el juicio que se sigue ante Derechos Humanos.

El daño ya está hecho, han manchado bajunamente el nombre y el prestigio de una profesora digna, pero también han salpicado a su propia escuela, a su negociazo particular, puesto que es una escuela de paga, si bien mediocre, pero respetable como escuela, como lo son todas las públicas y privadas en México y como son todos los maestros de todas las escuelas del país. Ni siquiera se encuentra en las mejores escuelas de Sonora ya que está en el escalón número 18.

Si usted abre la página del instituto encontrará un párrafo gramaticalmente grotesco y que dice: Visión, “formar integralmente a nuestros alumnos en un clima de respetuosa amistad, viviendo en los valores, conformando seres humanos libres y reforzando el amor y respeto a nuestra patria”, sí, se dio usted cuenta que en tres renglones utilizan respetuosa y respeto, formar y conformando y hablan de respetuosa amistad y de “seres humanos libres”; ¿cómo pueden formar seres humanos libres contra Torquemada, Savonarola, Galileo o con fascismo puro?. Estos que lincharon públicamente a la teacher Clarissa como le dicen cariñosamente sus alumnos, deberían de pensar por qué tienen 44 alumnos por docente o porque están en el nivel 54 de las primarias. Conocemos los antecedentes de la directora Silvia Leticia Leyva Valle y usted le puede escribir al correo institutocumbre@hotmail.com

De Clarissa, licenciada en educación y maestra en idiomas, dijo su maestro del Tecnológico: “Una persona responsable, amable, educada, respetuosa, sonriente, inteligente, perseverante, tenaz, comprometida, estudiosa y sana”. Instituto Tecnológico de Sonora. Este colegio católico traiciona el mensaje de Cristo.
rojedamestre@yahoo.com