imagotipo

Mujer de letras

  • Pasos de Diamantina: Lorena Avelar

Por las letras y la poesía de Marian Gardi
La poesía indaga por respuestas a preguntas infinitas.de espacios en blanco que carga su propio idioma, de calma, de belleza, de esplendor y de sosiego. No es un lujo inútil, melancólico y, dulzón; es una concepción concreta, una necesidad inherente a la naturaleza, donde los espacios más líricos de una obra no están tanto en aquello que expresan sino en aquello que sugieren, obteniendo diversos y variados efectos semánticos.

La poesía es energía que supera la razón de la esencia y la verdad; cava entre las voces de la propia identidad y, asume aquellas figuras de lo creado, con las que sostiene afinidad electiva y una relación de amante privilegiado. Es un mundo que por momentos se ensancha y conquista espacios, un mundo cargado de pensamientos y razones, un mundo reflejo del mundo interior, de la entraña más profunda y de “La doble naturaleza del ser humano”.

Cuando uno escribe se siente libre, puede volar con la imaginación y atrapar en el papel los sentimientos del alma. La pluma se desliza y expresa los temores, los miedos, los amores y los desamores. Escribir historias y fantasías, explorar y hacer un “Viaje a la Atlantida” como una forma de desahogo.

Escribir para vivir, para que las letras sobrevivan cuando tú hayas muerto, porque “Morir no es suficiente”. Cuando los demás duermen el poeta se despierta, sale por la ventana, prendido de un cometa. Salta de estrella en estrella, buscando en el horizonte dicen que las musas bellas allí es donde se esconden. Observando sus destrezas, les da la mano y cuando logra atraparlas en las gotas de la tinta, su música se refleja iluminando por la luna, la Mujer de letras vuelve al nido al amanecer con Pasos de diamantina, y en esa cúpula celeste se queda quieta y dormida.