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Posparto

  • Salud

Mujer  y madre

¡Así que felicidades! hoy te has convertido en madre y en nuestra mente invade una oleada de pensamientos y emociones con respecto a que significa esto, en el día a día, ¿cómo se lleva a cabo la maternidad? En realidad cada quien construye su manera personal de convertirse en madre como individuo único, no hay bien y mal, lo importante es que cada madre debe tener claro el propio deseo y confiar en la intuición.

El postparto es conocido también como puerperio y es la etapa de recuperación después del nacimiento del bebé, y es por definición el tiempo que tarda el organismo en regresar a su estado previo al embarazo.

Sin embargo, aunque en este periodo de cuarenta días físicamente hay una serie de eventos progresivos, psicológicamente, es un periodo que puede transitar entre el año y los dos primeros años y varía enormemente entre cada mujer y familia, pues no es un periodo de cambios exclusivos para la mamá, hay cambios y ajustes para todos aquellos que la rodean y más aún para su pareja, con altibajos emocionales y adaptaciones de vida con giros de 180º.

Claro, físicamente todo se ajusta, el útero se achica, el sangrado cede, la leche baja y el cansancio se hace presente, pero en realidad lo que hace al postparto, “El Postparto”, son las inmensas emociones que se presentan durante este periodo y cuyas implicaciones van mucho más allá de 40 días, los ajustes del día a día, los miedos, mamá y papá, cada uno con sus propios roles y sus propios procesos, sus propias necesidades y sus propias renuncias.

CADA MADRE debe tener claro el propio deseo y confiar en la intuición.

CADA MADRE debe tener claro el propio deseo y confiar en la intuición.

Ahora somos una mujer que está íntimamente conectada con su bebé a través del alma, de las emociones y del inconsciente. Nos sentimos vulnerables, y con la necesidad de atenciones, cuidados, con las emociones a flor de piel, incluso más que en el embarazo, pues aquí, no solo intervienen las hormonas sino la psicología de cada una.

El postparto es llorar sin estar triste, llorar de amor, llorar al sentirse abrumada; es reír sin motivo y amar con una intensidad nunca antes sentida, son todos los bemoles que conlleva el exponer el alma al mundo.

Es por esto, que para hacerse cargo de un hijo, necesitamos quien cuide nuestras espaldas, quien nos contenga emocionalmente, una mujer puérpera no debería estar mucho tiempo sola, necesita de asistencia, compañía y disponibilidad de otra persona, sin que interfiera, sin que juzgue pero que esté presente.

Debemos saber que todo es válido, aprendemos sobre la marcha y resulta bien cuando vivimos el postparto un día a la vez, un mal día, es solo un día, mañana será diferente, todos perdemos el control en algún momento, todos nos sentimos rebasados en algún momento y está bien, es solo un momento, lo transitamos y después en retrospectiva no parece tan malo, pues todos esos momentos de transición, como las tormentas dan paso a algo nuevo, y al superarlas crecemos, nos fortalecemos y nos volvemos otras.

No obviemos el hecho de que en este periodo nos estamos enfrentando segundo a segundo con todos los miedos, las expectativas, la incertidumbre, los retos, etc. que nos representa la maternidad, en este momento vemos de cara todo aquello que realmente venimos gestando durante el embarazo.

Así que Felicidades mujer, porque día a día, haces frente a los retos del postparto, eres un volcán que ha hecho erupción, se ha liberado tu instinto y tu intuición, hoy eres dócil tanto como eres fiera. Felicidades Mujer porque hoy miras en sus ojos el universo y conoces el amor. Felicidades mujer porque cada día  das la cara al mundo no solo como mujer sino también como Madre.

Geraldine Loredo Fuentes.

Médico general egresada de la Universidad Autónoma del Estado de México.

Certificada por la Universidad La Salle como Educadora Perinatal y Acompañante al Parto.

“Nathal” Nacer en armonía.

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