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Mundo Económico

  • Enrique Vera

  • Enrique Vera Estrada
  • La economía mexicana en el segundo semestre de 2016

En una publicación reciente, el Fondo Monetario Internacional ha declarado que la economía mexicana crecerá en este 2016 a niveles de 2.5 por ciento. Yo disiento enormemente de este pronóstico. Y esta discrepancia es apoyada por el grupo de consultoría GEA ( Grupo de Economistas Económicos  Asociados ) el cual establece que la economía nacional no puede alcanzar la cifra que establece el FMI, pues en el siguiente artículo se explicarán que las condiciones en la economía mexicana serán especialmente difíciles por la situación que se explicará en el siguiente artículo.

Uno. El consumo privado, el cual es el principal motor de la economía doméstica, quizá no muestre niveles tan satisfactorios como en el primer semestre. Es un hecho que las remesas, que estaban alimentando el consumo interno, debido a que, por la depreciación del tipo de cambio, habían hecho que el poder adquisitivo de muchas familias se incrementara en forma notable, pero en esta ocasión quizá ya no se de. Es un hecho que el desliz cambiario había provocado en el primer semestre, que el consumo privado en nuestro país se incrementara , pues por tal desliz , las familias estaban recibiendo en promedio una percepción de al menos 5 mil pesos al mes. Esto quizá ya no se de, en el segundo semestre.

Dos. El gasto público seguirá totalmente deprimido, pues los precios del petróleo no se recuperarán. Es ya sabido que los ingresos petroleros constituyen el 40 por ciento de las entradas del erario federal. Por tal motivo, y ante la renuencia de recurrir al déficit público, es un hecho, que el gasto gubernamental seguirá totalmente apagado, y por tal motivo, dicho gasto en nada colaborará al crecimiento de la economía. De esta forma, tal y como mencioné en columnas anteriores, el gasto del Gobierno no ha sido visto como un elemento que colabore al desarrollo del país, sino como un elemento que sirve para frenar la inflación y para corregir el déficit en el sector externo, es decir, en la cuenta corriente. Es un hecho que nuestras autoridades no han querido que la expansión deficitaria del gasto público obstruya el desarrollo  del sector privado. De esta forma, se corta el gasto público y se mantiene el orden en las finanzas, y con ello, se evita el efecto “ desplazamiento”, que se da en las finanzas públicas.

Tres. Los motores de la economía siguen totalmente apagados , excepto el consumo del sector privado. Es un hecho que tanto la inversión privada, el gasto público – como se mencionó – y las exportaciones, se encuentran deprimidas. Es un hecho, que los empresarios nacionales no quieren invertir en construcciones, inventarios, bienes de capital ( maquinaria ). Por su parte, tal y como se mencionó en  el artículo de la semana  pasada, es un hecho que la economía no repunta en cuanto a sus exportaciones. Y eso a pesar de la depreciación del tipo de cambio, que al momento de escribir estas líneas, ronda en niveles cercanos a los 19 pesos por dólar. De esta forma, yo creo que el repunte en el consumo del sector privado es lo que ha evitado que la economía mexicana se haya colapsado y hundido. La idea es que el comercio al menudeo florezca y que las familias gasten al máximo su dinero. Y esto, es especialmente importante, ya que ante la negativa de los empresarios a invertir, al Gobierno a gastar y a los extranjeros, a comprar nuestro petróleo y manufacturas, es claro que el motor doméstico del consumo de las familias es clave para evitar un hundimiento de nuestra economía.

Tres. Habrá presiones inflacionarias mucho más acentuadas durante el segundo semestre de este 2016. Es un hecho que la presión de precios sobre los productores ya no puede ser contenida. Ellos han soportado la presión de precios durante el último año y medio. Y la situación ya no puede aguantar más. De la misma forma, la inflación propiciada por la depreciación cambiaria, junto con el incremento en el precio de los energéticos básicos ( gasolinas y electricidad ) harán que la presión inflacionaria sea  mucho mayor, en esta segunda mitad del año.

Cuatro. Derivado de las presiones inflacionarias ( por factores internos y externos ) es un hecho, que se darán “ apretones “ en la política monetaria y fiscal. A mí no me cabe la menor duda de que si hay amenaza de inflación, el Banco de México responderá con  un incremento en la tasa de interés. Y sin duda, yo establezco que en lo que resta del año, el Banxico elevará cuando menos una vez más los réditos para controlar las presiones inflacionarias. No hay que olvidar que nuestro banco central ha decidido reducir y mantener bajo control la inflación, a pesar de que ello implique, deprimir la economía. Y el argumento es fácil de entender, el banco central le quita liquidez a la economía  y con ello, se logra bajar los precios. Entre más suban, más dinero se le quita a la economía y con ello, se abate la inflación. Por  el lado del gasto público, se deprime a la demanda agregada al disminuir  el gasto del Gobierno, lo cual hará que los costos en la economía en general, sean menores y con ello se propiciaría un enfriamiento general del sistema económico. De esta manera, es claro que con “ apretones” monetarios fiscales y con motores apagados, la economía mexicana crecerá menos en este segundo semestre de 2016.