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Sao Paulo, una capital del mundo muy singular / Snob / Oscar Valdemar

  • Snob: Oscar Valdemar

La imponente isla del sur del continente americano ha sido un verdadero descubrimiento para mí, me refiero a Brasil como una isla porque eso es verdaderamente en términos de cultura, costumbres, tradiciones e idioma más que por territorio. Aunque mi querida amiga Perla Carreto constantemente me compartía su pasión por aquel país hermoso, diverso y único, yo no había tenido la fortuna de conocerlo en vivo y en directo hasta que decidí tomar las maletas e irme a explorar Sao Paulo y Río de Janeiro con amigos, aprovechando que actualmente resulta muy barato viajar a dicho lugar de manera directa. El motivo de este viaje fue la celebración por nuestra graduación universitaria hace diez años, de tal suerte que elegimos un destino donde ninguno de nosotros hubiéramos ido antes y que brindará facilidades para las distintas situaciones de cada uno de los que asistiríamos, desde los que ganan en dólares y hasta lo que tienen un trabajo “godínez” con presupuesto limitado. El primer factor que tomamos en cuenta fue la transportación, así que nos dimos a la tarea de buscar vuelos directos pues se trata de varias horas en cabina, más que ir a Europa incluso si se realiza de manera directa, o si lo realizas con escalas puede resultar un traslado bastante agotador, después de realizar varias búsquedas y aplicar toda nuestra pericia como viajeros frecuentes es que descubrimos que la mejor forma para viajar a Brasil es comprando directamente en el website de la aerolínea, en éste caso de LAN/TAM. Yo ya había tenido la oportunidad de viajar a Sudamérica con ésta compañía un par de veces y definitivamente algo están haciendo bien, se nota su evolución y clara competitividad ante cualquier otra aerolínea del mundo. El precio que encontramos para esta temporada fue bastante cómodo a pesar de la alza del dólar. Una vez acordado con mis amigos, compramos los vuelos directos a Sao Paulo. Montados ya en el avión, el tiempo literalmente voló con ese delicioso vino peruano que sirven. Increíble la cantidad de mexicanos que íbamos hacia Brasil, ya se que era natural; sin embargo, me ha tocado en otras ocasiones hacia Sudamérica ver más gente de aquellos países viajando de vuelta a casa. La emoción se acrecentó cuando nos pusimos a ver varios documentales acerca de Brasil en el sistema de entretenimiento abordo, así que hicimos algunas modificaciones a nuestro itinerario original pues vimos ahí varias recomendaciones que definitivamente queríamos disfrutar. Pasaríamos solo dos días en Sao Paulo para posteriormente volar a Río de Janeiro, así que hicimos todo para vivir lo más representativo de una de las más imponentes capitales del mundo. En lo particular, y como les he compartido en ediciones anteriores, me considero más una persona de metrópoli, amo ver desfilar por las calles ese halo cosmopolita que ciudades como Nueva York, París, Madrid, Londres, Ciudad de México y ahora comprobé, Brasil, tienen. Así arribamos al aeropuerto internacional Guarulhos, cabe destacar que Sao Paulo cuenta con dos aeropuertos, uno es al que llegamos y el segundo es desde donde volamos de ida y vuelta a Río de Janeiro llamado Congonhas, este dato es super importante tenerlo cuando compren sus vuelos pues puede uno no revisar bien los boletos y verse envuelto luego en ir al aeropuerto que no era; otra recomendación en este caso es que, si van a hacer vuelos domésticos en Brasil, los realicen con Tam Airlines, pues es la compañía líder que además da muchas facilidades a sus clientes, por ejemplo, traslado gratuito de un aeropuerto a otro ¡Valiosísimo! Además vimos sufrir a un par de compatriotas que volaban con otras compañías. A nosotros casi nos deja un vuelo en este viaje, por eso, de verdad, cuando realicen la compra, háganla con Tam y chequen bien horarios, tomando en cuenta más o menos una hora de trayecto entre un aeropuerto y otro, sobre todo si como nosotros, vuelan el mismo día de regreso a la Ciudad de México. Sao Paulo cuenta con múltiples opciones de hospedaje, en lo particular, elegimos algo que nos facilitara la vida ya que estaríamos solo dos días en dicha ciudad, la votación sucedió, por experiencia de varios a favor de Holiday Inn. Así encontramos un superprecio en Holiday Inn Anhembi, lo cual fue una elección superacertada pues si eres miembro de IHG Rewards y viajas constantemente es súper conveniente, disfrutamos mucho de las caipirinhas de cortesía a nuestra recepción. El tema del desayuno quedaba además resuelto aquí, así disfrutamos sin un costo extra del popular “Café de manha” que incluía además de lo clásico en un desayuno continental, otras opciones típicas del lugar como lo es la tapioca y los panecitos de queso ¡Los jugos magníficos! De guaraná, acai y otros frutos del Brasil. ¡Toda una experiencia! Además, compartimos el desayuno con las estrellas del fútbol de Sao Paulo, que se hospedaban ahí también para un torneo con los fans atiborrados esperando por un autógrafo de ellos. Las conexiones eléctricas en Brasil son distintas, pero no sufrimos del olvido de nuestros convertidores porque el hotel contaba con entradas norteamericanas, o sea, las nuestras. El hotel ofrece un shuttle gratuito a una estación de metro desde donde pudimos llegar a superchic y cosmopolita Avenida Paulista, pero también descubrimos que Uber funciona magníficamente allá, además los precios son de verdad, de verdad ¡Bajísimos! Nos sentíamos millonarios en Sao Paulo, aunque esta noticia es muy buena para los que vamos de paseo, no está tan padre para los locales que sufren por el momento de una severa recesión económica. Sin embargo, eso no quita la sonrisa de los rostros de la gente, que perdón, pero es absolutamente otra cosa ¡Son adorables todos! Además, tienen un cariño muy especial por los mexicanos, si pensaba que el idioma sería una barrera ¡Para nada! Ellos entienden súper bien el español y ya lo veré a usted en un par de días hablando y entendiendo mucho en portugués. Toda la gente es amable y atenta en los servicios. Uno de los conductores de un Uber que tomamos nos dio clase de música “sertaneja”, que es tipo “banda” o “regional” pero en un tono muy lindo, otra recomendación es, si tienen prisa en llegar a un lado: no platiquen con los conductores. Porque hablan mucho, mucho y nos sucedió que una de mis amigas iba encantadísima platicando sobre música con el conductor que cada vez que ella le preguntaba algo bajaba la velocidad de los 90 a los 60 (90 era la permitida) ¡Teniendo solo 15 minutos para llegar al aeropuerto para tomar el vuelo a Río! Ya se imaginara el estrés que teníamos porque casi perdemos ese vuelo ¡Pobre de otra de nuestras amigas que a pesar de sus dolores de espalda tuvo que correr con maletas! El shopping en Sao Paulo es buenísimo, la comida espectacular, existen restaurantes magníficos como D.O.M que ofrece una reinvención de la icónica comida brasileña a través de verdaderas joyas de la amazonia; también está Maní, que fusiona lo mejor de la cocina tradicional de Brasil con la de Europa. Encontrarás lugares pequeños pero con oferta exquisita en carnes, pastas, frutos del mar y vinos. Si eres amante del café, no te pierdas de Octavio Café y probar las opciones locales más exóticas que existen. El Parque Do Ibirapuera es ideal para dar un paseo con los pequeños y admirar el paisaje local.  Río de Janeiro. ¡Adiós!