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Necesidad de más ahorro interno / Paradigma Económico / Jorge Sánchez Tello

  • Jorge Sánchez Tello

Hemos llegado a la mitad del sexenio y la agenda de políticas públicas hacia el sistema financiero se ha concentrado en que se debe incrementar el nivel de crédito al sector privado. En cambio, para incentivar la necesidad importante de más ahorro interno, las autoridades no han hecho un pronunciamiento y no existe algún plan para poder aumentar la tasa de crecimiento del ahorro interno en México de manera constante.

En este mismo espacio he escrito que una de las variables que provocaron la crisis de finales de 1994 fue que creció de forma irresponsable el crédito. Hoy agrego otra variable: el crecimiento irresponsable que tuvo el ahorro externo; por eso es importante mantener el crecimiento del ahorro interno.

El tema del ahorro prácticamente no aparece en las distintas modificaciones legales de la Reforma Financiera. En la Reforma Hacendaria del 2013 sí aparece, pero desafortunadamente tuvo un impacto negativo en materia de ahorro porque se castigó al incluirlo en el límite de las deducciones personales. Es decir, en la Reforma Hacendaria, en lugar de crear las condiciones para impulsar e incentivar el ahorro, se le penaliza.

Sin embargo, en la miscelánea fiscal que se aprobó como parte del Paquete Económico para 2016 se observa un importante cambio, porque a partir del próximo año el ahorro para el retiro no entrará en el límite de las deducciones personales y solo será sujeto a su límite individual. Se debe reconocer que es una medida positiva porque manda la señal de que es importante incentivar el ahorro interno. Sin embargo, falta promover esta medida para que las personas puedan conocer este beneficio.

El mensaje debe ser no solamente otorgar más crédito y más barato, sino también el de más ahorro interno, y sobre todo difundir los beneficios que pueden tener las personas y empresas si se ahorra más.

El ahorro interno debe continuar el paso de crecimiento que ha tenido en los últimos años, por ejemplo, ha pasado de niveles de 46 a 64 por ciento del PIB en un período de once años. Sin embargo, el ahorro externo empieza a tener una dinámica de crecimiento acelerado de un mínimo de 11 por ciento del PIB en 2006 y 2007 a un 31 por ciento del PIB en 2014.

Lo anterior implica que anualmente se tendría una necesidad importante de recursos externos para poder cubrir las necesidades de financiamiento del sector público y del sector privado. Una mayor dependencia del sector externo le generará vulnerabilidades a la economía, como ya ocurrió a inicios de la década de los noventa del siglo pasado.

En el documento que publica la Fundef, “Necesidad de incrementar el ahorro interno en México: importancia de promover el diseño de políticas públicas”, se propone reducir la brecha anual para que solo sea del 0.7 por ciento del PIB, se debe reducir a la mitad el endeudamiento total al sector público como porcentaje del PIB y aumentar un punto del PIB el ahorro interno/PIB, es decir, a 2.7 por ciento.

Además, se debe promover el diseño de una política pública para aumentar la tasa de crecimiento del ahorro interno en México. En el pasado ya cometimos el error de tener una alta dependencia del ahorro externo. La crisis de finales de 1994 es un buen ejemplo. Una respuesta de la administración del presidente Ernesto Zedillo a la crisis fue fortalecer el ahorro interno con la creación de un sistema de pensiones privado basado en contribución definida.

Hoy estamos como país en el punto en que podemos elegir por qué camino transitamos: el preventivo de impulsar el ahorro interno o el de aumentar la vulnerabilidad con mayor ahorro externo. Estamos a tiempo.

*Economista e investigador asociado de la Fundef.

www.fundef.org.mx             www.jorgesancheztello.com

Twitter: @jorgeteilus