imagotipo

“No hay árbol al que el viento no haya sacudido” | Gabriela Mora Guillén

  • Gabriela Mora

Y sí… no puedo comenzar esta parte de la historia en este México nuestro, que refiriendo los sucesos vividos durante la semana cuando varias entidades de la República -25-, se vieron cruelmente sacudidas por intensas ráfagas de viento literalmente “heladas”, consecuencia de la conjunción de varios fenómenos meteorológicos, comenzando por un eclipse solar, seguido de la extraña conjunción de cuatro fenómenos hidrometeorológicos la undécima tormenta invernal, frentes fríos 45 y 46, además de una surada-, que provocaron nevadas, lluvias intensas, feroces ráfagas de viento sencillamente “atípicas”, y un frío francamente criminal.

A decir del coordinador nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, Luis Felipe Puente Espinosa, lo anterior deriva del famoso “cambio climático” al que no muchos atendemos ni nos hemos preparado, aunque no es necesario pensar demasiado para imaginar que un grado más o menos de temperatura en cualquier persona provoca intenso malestar: así está hoy nuestra Tierra, literalmente “enferma” con varios grados más de lo que debiera ser “normal” -calentamiento global-, sintiéndose morir y reclamando atención médica urgente… ¡Así o más claro!

La cosa es que en más de 25 estados se presentaron ráfagas de viento, desbordamiento de ríos en Oaxaca, inundaciones importantes en Acapulco, y obviamente nevadas atípicas en San Luis Potosí, Nayarit, Guanajuato, Jalisco –¡Guadalajara!-, Durango y Chihuahua; en el Valle de México, las ráfagas de viento alcanzaron 80 kilómetros, algo no observado en mucho tiempo.

En definitiva, somos testigos de situaciones atípicas de las que hemos sido advertidos tiempo atrás: el cambio climático nos seguirá enfrentando a condiciones totalmente diferentes respecto a los fenómenos naturales como tormentas tropicales, huracanes, tsunamis, sismos, etcétera, y no queda más que, ante estos fenómenos, tomar estrictas medidas preventivas para garantizar la supervivencia humana: una supervisión constante y permanente, no solo en época de lluvias y huracanes puesto que las estaciones climáticas han cambiado y qué mejor ejemplo que este invierno que mucho nos ha sorprendido con afectaciones importantes, aunado a un fenómeno primaveral -la surada-, con los consecuentes efectos atípicos por todos conocidos…

Y hablando de cambio climático, vientos fuertes y árboles caídos, vayamos al escenario de la UNAM, en donde el mismísimo rector Enrique Graue, manifestó su indignación por la liberación de “El Yorch”, Jorge Emilio Esquivel Muñoz, uno de los principales porros de la Universidad que forma parte del grupo Okupa Che: no es alumno, ni maestro, ni trabajador de la UNAM, pero tienen ocupado el auditorio Justo Sierra desde hace 14 años… “El Yorch” fue detenido el pasado 24 de febrero con 50 envoltorios de cocaína en piedra, 26 pastillas sicotrópicas de Rivotril y una bolsa con 300 gramos de marihuana, además de haber sido detenido mientras vendía droga en la zona de Copilco; pues hoy fue liberado por la misma que le había dictado el auto de formal prisión, quien reclasificó el delito al argumentar que toda esa cantidad de droga era para consumo personal…

“Ya es hora de que se vayan”, dijo el rector de la UNAM, Enrique Graue, respecto a los vándalos que tienen ocupado el auditorio Justo Sierra de la Facultad de Filosofía y Letras… ¿y no es hora de que los saquen? Es este el tercer Rector –comenzando por Juan Ramón de la Fuente, José Narro y ahora Enrique Graue-, que no se han decidido a desocupar el auditorio: ¿cuál será el motivo o acuerdo por el que permiten su estancia y su modus vivendi ahí después de tanto tiempo?

Muy conveniente sería que el rector Graue actúe de una vez por todas y determine el desalojo de los vándalos sin quedarse solo en la indignación por la libertad de “El Yorch”. Es más, su indefinición no solo sorprende a los Senadores en las reuniones que ha sostenido con las bancadas del PRI y PRD, nos sorprende a todos  ante la evidencia de haber convertido ese sitio que habría de ser cultural para la comunidad universitaria, en un centro de distribución de drogas… el doctor Graue tan solo prometió que el tema se agotará en el diálogo, y “El Yorch” por una módica fianza que no ascendió a 8 mil pesos, vuelve a su libertad y seguro a las andadas en territorio universitario.

Concluyo pues con otro de los temas que roba nuestra atención: el fallo histórico que la sala especializada para todos los medios de comunicación electrónicos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió sobre el ejercicio de la libertad de expresión de medios y comunicadores, concluyendo que éste no puede ser limitado ni objeto de censura alguna.

Lo anterior, en relación a la investigación y procedimiento sancionador con que el Instituto Nacional Electoral (INE), intentó que fueran sancionados los conductores Joaquín López-Dóriga, Javier Alatorre, Jorge Zarza y Carolina Rocha respecto a sus comentarios sobre “spots” electorales que se transmitieron en la visita papal.

Hoy, la justicia mexicana admite que comentarios y opiniones de quienes colaboramos en medios de comunicación pretenden informar bajo criterio de libertad de expresión a la que todos tenemos derecho, según lo prevé nuestra mismísima Constitución Política.

gamogui@hotmail.com

/arm