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“No hay peor ciego…

  • Gabriela Mora

… Que el que no quiere ver”, reza el refrán y sí, aparentemente nadie vio venir y  ni cuenta nos dimos sobre cómo se fue dando en varios estados el delito del robo de gasolina en  ductos de Pemex, lo que se ha vuelto una actividad cotidiana que hoy nos lleva a designar “huachicoleros” –nombre derivado a una bebida alcohólica adulterada del alcohol de caña-, a quienes se dedican a la ordeña de gasolina.

Según estimaciones realizadas por la Secretaría de Hacienda, el saqueo de combustible cuesta a la administración pública cerca de  20 mil millones de pesos y así las cosas, autoridades de Pemex, gobiernos federal, estatales y municipales han sido incapaces de advertir, prevenir y dar solución al hurto hasta que el problema estalló y desató la violencia en el ahora llamado “triángulo  rojo de huachicoleros”, en el estado de Puebla la situación se salió de control suscitándose un enfrentamiento con el Ejército cuyo costo ascendió a la pérdida de 11 vidas, 6 de ellos militares, además de varios incendios en ductos, pero además, al paso de unos días se dio a conocer un video en el que se muestra la ejecución de uno de los detenidos luego de la confrontación por parte de un militar, la grabación dura un minuto 59 segundos y fue captada por una cámara de seguridad particular el pasado 3 de mayo por la noche.

El asunto oculto en todo esto es que las perforaciones a los ductos han aumentado bajo la ceguera de las autoridades que no solo lo permiten sino que ni siquiera han propuesto medidas para el decomiso del combustible, mismo que se ha reducido más de 70% desde 2014 en los estados de mayor incidencia: Puebla, Veracruz, Tamaulipas y Guanajuato… La ceguera ilegal de los gobiernos en todos los ámbitos se tradujo en un “permiso” que llevó a los habitantes de las comunidades a meterse al robo de gasolina, la autoridad “hizo como que no veía” y los raterillos convidaban sus ganancias a sus vecinos para evitar presión social.

Evidentemente la mayor parte de la responsabilidad corresponde a Pemex, que ha observado el incremento en las perforaciones de tomas clandestinas pese al enorme gasto que implica inutilizarlas: en el último año tan solo en Puebla se registraron cuatro nuevas tomas al día, mismas que hoy alcanzan sumar mil 762, lo cual nos lleva a concluir que ante la aparente  “ceguera”, esta actividad atrajo a cada vez a mayor número de participantes incluso ajenos a las comunidades llegando quizá a los propios trabajadores y hasta funcionarios de la empresa, al auspicio de la impunidad y obvio, más corrupción…

El caso es que con la prueba del video, la milicia mexicana se encuentra una vez más en la mira de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y tal como lo había advertido el secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, respecto a la permanencia de las Fuerzas Armadas en las calles y en labores de la Policía, “Los soldados no fueron formados para perseguir delincuentes y, por lo mismo, el riesgo de violaciones a los derechos humanos es permanente”.

Al respecto, la Secretaría de la Defensa se comprometió  a colaborar “en todo lo necesario” con la PGR para deslindar las responsabilidades que correspondan: “bajo ninguna circunstancia pueden justificarse conductas contrarias a la ley y a los derechos humanos, por lo que, en caso de acreditarse, deben de ser sancionadas con todo rigor”.

Por su parte, Luis Raúl González Pérez, ombudsman nacional, le entró de lleno al caso al abrir un expediente de queja y de inmediato se enviaron visitadores adjuntos a la Fiscalía General de Puebla, en tanto que la CNDH emitió un comunicado reprobando todo hecho violento que esté fuera de la ley, independientemente de quien provenga, e igualmente reiteró la necesidad de que todas las investigaciones que se realicen cumplan con los objetivos de objetividad, imparcialidad y exhaustividad, para evitar incurrir en violaciones a los derechos humanos y se propicie que, efectivamente, se llegue a la verdad.

Por su parte, el Poder Legislativo también ha caído en omisión al ignorar legislar la Ley de Seguridad Interior cuyo objetivo sería establecer los límites a los que puede llegar el Ejército en ese tipo de labores de delincuencia impuestas desde casi el inicio de la administración de Felipe Calderón.

Así las cosas, la situación ha causado inquietud  en inversionistas extranjeros del sector como Howard Energy o Partners, mismas que han –si no es que habían-, planeado entrar al mercado de la gasolina importada de Estados Unidos, hechos que indudablemente pueden afectar los objetivos de la reforma energética. Veremos…
gamogui@hotmail.com