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No todo está ganado / Numerados

  • Camilo Kawage

  • Camilo Kawage

1.- Al peso de los años podríamos deslastrarle buen número de cargas ingratas, y en su lugar colocar brisas gráciles de sentido común que nos permitan tomar por el mango y emprender el que se inicia con la íntegra voluntad de hacerlo bueno, bello y perdurable. Dejar atrás el dolor que se sufre toda la vida y cambiarlo, no por el placer que dura un instante como dice Wilde, sino por uno más duradero, ése que se troquela con el trabajo, la pasión y la persistencia. Para repetir verdades muchas veces hasta que parezcan verdad, otorgarnos el beneficio de la certeza, y partir de premisas acertadas para llegar a conclusiones correctas. Que podamos desactivar la inversión térmica que enrarece el ambiente de contaminación anímica que nos nubla el cielo.

2.- De entre todo lo que no ha cambiado ni pasará de moda, no sobra recordar la lógica como el estudio del método ideal del pensamiento y la información que orientan la actividad humana, a través de las reglas básicas de observación, introspección y deducción. La ética, que es el estudio de la conducta ideal, y que nos ayuda a distinguir el bien del mal en la búsqueda del conocimiento, que se enriquece también por vía de la estética, que es el estudio ideal de la forma, o la belleza; el origen del sentimiento, la apreciación y los valores del arte; a pesar de sus detractores, es una disciplina rigurosa así como las precedentes.

3.- Cuántas guerras y conflictos se habrían evitado si concibiéramos la política como el estudio de la organización social ideal, el más genuino instrumento del entendimiento. Todas las formas de su ejercicio son los personajes actuantes de la política, que es también una virtud, la más envilecida de las ciencias. Finalmente, la metafísica, que no es un ideal, sino el estudio de la realidad última de las cosas, de la naturaleza de la verdad ontológica -es lo que es-, así como de la interrelación entre la mente y la materia.

4.- Esas cinco disciplinas forman didáctica y sucintamente la filosofía. Se envuelven para regalo pero no se encargan por Amazon ni se venden en todas las plazas comerciales. Los gobernados las intuyen pero no las disciernen, y los gobernantes -los de hoy aquí y los de dentro de unos días en otra parte-, no las conocen. En esa ignorancia por indiferencia radica por lo menos uno de los grandes peligros que enfrenta la humanidad en este día, y si nos fijamos como un noble propósito de año nuevo adoptarlas, asimilarlas y difundirlas, habremos cometido el gran acierto de aportar valores intrínsecos a la riqueza interior y material de nuestra comunidad y de nuestros países.

5.- El reino de la incertidumbre y el temor no puede durar más que el azote de una tiranía, el capricho de un déspota, o el antojo de un inestable. Hasta las velas mayores de los barcos más pesados requieren una catarsis que aligere el viento y agilice la travesía. La amenaza que se cierne desde la Casa Blanca no ha esperado su fecha y ha causado ya desequilibrios graves en el orden del mundo -cualquiera que éste sea y cuan desordenado lo sintamos-, y lo que conocemos da indicios que no cambiará paulatina y sutilmente, sino de súbito y en abrupto, tal como el personaje. Aunque ya ha sucedido en la historia, otra vez tenemos que prepararnos para lo que ya sabemos ocurrirá.

6.- Decir que no podemos tolerar la violencia, que no soportamos el terrorismo; que detestamos la línea dura y el radicalismo de los líderes extranjeros; que repudiamos el latrocinio y la confesa incompetencia de nuestros dirigentes aquí, son buenos pensamientos, y llamados a la concordia. Es más fértil dedicarnos a nuestro trabajo, a crear y a entendernos, para hacer más grande el círculo. No habremos descendido la primera nube, pero podemos desearnos en voz alta, ¡Feliz Año Nuevo!
camilo@kawage.com