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Nuevas tecnologías y su uso responsable

  • Aarón Irizar López

En un mundo globalizado, las nuevas herramientas tecnológicas como las computadoras portátiles, los celulares inteligentes y las tabletas, constituyen herramientas necesarias para muchas personas, por su practicidad, eficacia, simplicidad y por permitirnos un mayor acceso a la información.

En los ámbitos laboral, educativo y de entretenimiento, las tecnologías de la información y el conocimiento son cada vez más comunes. Para nuestras niñas, niños y jóvenes, estas herramientas también son de gran utilidad para hacer sus trabajos escolares, adquirir nuevos conocimientos y aptitudes o simplemente para pasar un rato de entretenimiento.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2016, en México 65.5 millones de personas de seis años o más utilizan internet, es decir, un incremento de 2.1% respecto del año anterior. En ese mismo lapso, el número de usuarios de teléfonos inteligentes aumentó de 50.6 a 60.6 millones.

El uso del internet se encuentra mayoritariamente extendido entre los jóvenes, ya que cerca del 50% de la población entre 6 y 17 años, y el 79.1% de la población entre los 18 y 34 años se declaró usuaria.

Si bien es cierto que las nuevas tecnologías son herramientas útiles, a través de las cuales podemos acceder más rápidamente a la información y que facilitan las tareas de la vida diaria, su uso inadecuado y excesivo puede llevar a resultados adversos, particularmente en nuestros niños y jóvenes. Una de las consecuencias negativas de su uso son los padecimientos de problemas visuales.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay aproximadamente 285 millones de personas con discapacidad visual, de los cuales el 80% de los casos se pueden evitar o curar. Se calcula que 19 millones de niños padecen de discapacidad visual.

En México, la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2014 (ENADID 2014), señala que entre los jóvenes de 15 a 29 años, la discapacidad más frecuente es la de dificultades para ver con un 44.6% del total. En su mayoría, los problemas visuales en niños y adolescentes se encuentran estrechamente relacionados con el uso excesivo de las nuevas tecnologías.

Según estimaciones del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO), se prevé que en el año 2020 el 33% de los adolescentes podría tener problemas de miopía como consecuencia de la utilización de aparatos electrónicos como el ordenador, el teléfono celular y las tabletas.

Por su parte, el jefe de la carrera de Optometría de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, estima que para 2025, prácticamente el 90% de la población joven tendrá algún tipo de error refractivo, de los cuales el 70% podría sufrir de miopía por el incremento en el uso de dichos aparatos.

Las cifras son alarmantes, más aun tratándose de padecimientos que pueden prevenirse, tratarse y curarse. De continuar así, los padecimientos visuales podrían convertirse en un problema de salud pública serio.

Las nuevas tecnologías de la información son imprescindibles para la vida diaria, sin embargo, como padres y adultos, debemos generar conciencia en los niños y jóvenes sobre la mejor manera de utilizar estas herramientas, advirtiendo sobre las consecuencias que puede tener su uso prolongado para su salud. Enseñemos a los más jóvenes a utilizar la tecnología responsablemente.

Senador de la República por Sinaloa

@AaronIrizar

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