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Nuevo equilibrio en la Corte de EU / De Justicia y Otros Mitos / Sergio A. Valls Esponda

  • Sergio Valls Esponda

“Un hombre conocido por muchos de nosotros no solo por su reputación, sino por otras cosas; un hombre querido por muchos, desdeñado por otros, un hombre conocido por generar gran controversia, pero también por su enorme compasión. Ese hombre por supuesto, es Jesús de Nazaret”. Los asistentes a la misa se sorprendieron pues suponían que se hablaba de otra persona y quizá esa fue la intención del reverendo Paul Scalia, uno de los nueve hijos de Antonin Scalia, quien murió hace unos días a los 79 años, 30 de los cuales fue juez de la Suprema Corte Norteamericana, era el decano, nombrado en 1986 a propuesta del presidente Reagan.

Scalia defendió durante toda su vida el “originalismo”, sistema judicial según el cual la Constitución debe interpretarse como lo harían sus autores originales, para la norteamericana, del siglo XVIII, por lo que no debe depender de otras ideologías ni variar según los cambios sociales.

Su clara y contundente línea conservadora lo perfilaba como defensor del derecho a portar armas, de la prohibición del aborto y del matrimonio entre personas del mismo sexo entre otras polémicas posturas. Fue criticado y señalado como racista cuando propuso, en un caso de diversidad racial en la Universidad de Texas, la creación de universidades “menos avanzadas en donde a los afroamericanos les va bien”. Algunos de sus amigos cercanos resaltaban su fe cristiana y daban fe de su devoción por dos libros: la Biblia y la Constitución.

El “balance ideológico” en la Corte, tras su fallecimiento, queda equilibrado pero perjudicado por una paradoja: al ser un número par (8 jueces divididos en 4 conservadores y 4 liberales) se presumen varias importantes decisiones empatadas, algo que afectará los casos pendientes.

Para suplirlo, se espera que el presidente Obama seleccione a alguien liberal, es decir, un demócrata; así lo hizo con las dos juezas que ha propuesto al Senado durante su mandato: Sonia Sotomayor (2009) y Elena Kagan (2010). Sin embargo, republicanos, que son mayoría en el Senado, opinan diferente. “Esta vacante no debe ser llenada hasta que tengamos un nuevo presidente”, expresó su líder, “Que el Senado se asegure de que sea el próximo presidente quien nombre a su reemplazo”, remató el aspirante a la presidencia, Ted Cruz.

El proceso de ratificación en el comité judicial del Senado será justo en medio del calor electoral, por lo que promete ser polémico. Dentro de los más nombrados esta Sri Srinivasan, quien fue votado por una poco común unanimidad en el Senado como juez federal de la Corte de Apelaciones de Columbia. Llama la atención por ser inmigrante indio y de fe hinduista, algo sin precedentes.

La pregunta obligada es la siguiente: ¿En qué afecta a México o a nuestros paisanos el cambio en la corte americana? Es importante porque Scalia se oponía a iniciativas destinadas a minorías por considerar que no eran ajustadas a la Constitución, particularmente a la acción ejecutiva migratoria que el presidente Obama firmó en 2014 para beneficiar a millones de indocumentados y la corte definirá en junio. La medida busca ampliar la protección a jóvenes indocumentados que entraron a Estados Unidos, antes de cumplir los 16 años –dreamers- y que carecen de antecedentes criminales.

Más allá de lo anecdótico, esta situación nos recuerda que dentro de cada intérprete constitucional, acá y allá, existe un ser humano con ideas y principios propios, de los que depende el futuro y en ocasiones la vida de otros seres humanos.