imagotipo

Una hora de relámpagos |Numerados

  • Camilo Kawage

1.- El ritmo que lleva la suma de datos que recibimos parece rebasar nuestra capacidad de procesarlos. En una misma hora de cualquier día suceden uno o dos atentados terroristas en más de un sitio del mundo; en ese lapso Trump añade tres insultos a los americanos, cuatro a su enemiga Hillary, y cinco a los mexicanos; Eruviel “inaugura” seis obras milagrosas para los mexiquenses; el secretario de Gobernación instala siete mesas de diálogo; el subsecretario de Derechos Humanos visita ocho comunidades de desaparecidos, nueve de víctimas del delito, y la CNTE coagula diez ciudades del país; el secretario de Educación Pública halla once maneras de no quedarse callado, y sus subsecretarios buscan doce vías para enmendarlo.

2.- En esa corta hora, una tormenta desborda el drenaje de la ciudad de México, destapa las coladeras de nuestra indolencia y hace flotar la basura de nuestra incivilidad. Se registra a raíz de esa torrencial lluvia un dato, ése sí, digno de detenerse. En la reseña televisiva de los estropicios de la víspera, aparece la reportera con una señora que se dice víctima de los deslaves y que vive junto a la zona dañada de Bosques de las Lomas; lleva una parte del pelo teñida de rojo. Al día siguiente, en la nota sobre el cumpleaños del Ejecutivo, aparece la misma señora, que ahora se dice vecina de San Salvador Atenco, y viene a festejar.

3.- Durante la misma breve hora, casi todas opiniones que adivinan el futuro mexicano han resuelto la sucesión presidencial de 2018. Sin reparo alguno en las angustias que causa la violación a las libertades por la parálisis del sistema educativo, las sabias plumas ya tienen por cierta la solución a su acertijo. Con menos prisas en busca de la baraja, y sólo por la omnipresente señora pelirroja, vale un instante de calma para enfocar a dos figuras públicas notables que tendrán que ver en ese proceso, que a tantos tiene desde ya acelerados como pepita en comal.

4.- El presidente del Senado ha aprovechado la ocasión que ha tenido para mostrar la madurez de una trayectoria en la cima donde se toman las decisiones trascendentes del país. Roberto Gil Zuarth se desenvuelve con aplomo y seguridad al dirimir posturas de otro modo irreconciliables en la Cámara de los mayores, y por su conducción han salido adelante iniciativas de largo alcance. En el podio donde han adquirido rango de Ley Suprema, ha expuesto una personalidad sólida y un carácter de político profesional más allá de su partido –muy superior al talante pendenciero del joven líder panista, que poco tardó en desengañar las expectativas que generó-. Gil Zuarth tendrá voz a la hora de decidir una candidatura presidencial.

5.- La nueva presidenta interina del PRD exhibe la compostura, convicción y claridad que resultan de una larga experiencia política. Senadora, diputada, asambleísta, líder sindical desde casi niña, y un brillante desempeño de cargos administrativos en gobiernos de la Ciudad de México y Michoacán, recogen en Alejandra Barrales un valioso activo para su partido, y más allá. Lleva razón al enunciar su propósito de, antes que alianzas con otras instancias, buscar primero lograrlas entre las tribus de su partido, y cohesionarlas para recuperar sus orígenes como bastión de esa izquierda que tanto precisa el país.

6.- A medida que se configura el escenario de 2018, a sabiendas que al reparto estelar le faltan aún los primeros actores, y de que tal vez el palmarés no aparece todavía en la trama, esas dos figuras tendrán papel protagónico antes que levante el telón. Ahí estará la señora pelirroja.
camilo@kawage.com