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Nunca / Pasos de Diamantina / Lorena Avelar

  • Pasos de Diamantina: Lorena Avelar

El tamaño del tiempo ronda el duelo, la virtud es condena y la dicha se aterra, son las manos deformes las que siempre se entumen y tiemblan, cuando llega la noche, cuando todo se altera, el escándalo unánime de las calles de fuera y los fantasmas que rondan y pisan el alma y la escalera.

Nunca existen los cielos que me atrapan eterna, porque ocultan de noche la bondad seductora de los terciopelos ardientes, de brillantes destellos que nos hacen señoras, casi manto que esconde los insomnios y los besos que esperas.

Nunca se pierde la esperanza, la voluntad que se ahoga en los astros y en sus combinaciones secas. Son caminos prestados al incómodo de la tierra y el cosmos, en la oscuridad de la conciencia, al andar sobre piedras.

Nunca el pensamiento muere sin rondar mis adentros, ni se escapan las fantasías violentas, crueles y deshonestas; nadie labra las tierras del espanto sin lastimar lo que encuentre a su paso.

Nadie conoce las verdades que esconde el camposanto, porque nunca se vuelve de ese mundo subterráneo, solo se sabe llorar y gemir, sumidos tras la careta del desencanto.

Nadie cuenta sus pasos hacía el patíbulo, horroroso y crudo que amenaza constante las calles de las ciudades, paranoicas, absurdas y dominantes, nadie, nadie sabe a dónde ir con Pasos de Diamantina para encontrar el
escape.