imagotipo

Nutrientes para la felicidad comunitaria / Cuidémonos

  • Hazael Ruíz Ortega

  • Hazael Ruiz Ortega

El hombre olvida siempre que “la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias”; esto decía John Locke (1632–1704) hace más de trescientos años. En estos tiempos de múltiples y maravillosos avances en la ciencia, el electroencefalograma, el mapeo cerebral, y la tomografía electromagnética nos ha permitido ubicar en el cerebro las expresiones fundamentales de las emociones de felicidad, tristeza, sorpresa y miedo.

Expertos afirman que el cerebro aprende, que no todo depende de las características heredadas o del contexto y sus circunstancias. Que muchas de las acciones que realizamos o que dejamos de hacer están vinculadas a la actitud de vida, voluntad del ejercitar emociones positivas, mantener un estado de grata satisfacción personal, familiar y de grupo.

Recomiendan para ser felices: Por ejemplo: “El aquí y ahora, desarrollar el optimismo, evadir compararse con otros, desarrollar estrategias para salir adelante en las adversidades, expresar gratitud, efectuar actos bondadosos y ser amable, alimentar relaciones interpersonales, aprender a perdonar y perdonarse, hacer ejercicio, fijar metas armoniosas”.

La esfera de la felicidad comunal es una perspectiva de creciente interés. La Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el marco del Día Internacional de la Felicidad que se celebró el pasado 20 de marzo, presentó su sexto Informe de la Felicidad correspondiente al 2017. Analizó 155 países, las tres primeras “medallas” por sus niveles de felicidad fueron para Noruega, Dinamarca e Islandia; México en el 25 y Estados Unidos el lugar 14. El estudio evalúa siete políticas públicas que generan felicidad: 1. las relaciones familiares; 2. La situación financiera; 3. El trabajo; 4. La comunidad y los amigos; 5. La salud; 6. La libertad personal y 7. los valores personales.

Indagando en (http://worldhappiness.report/download/) “preguntas frecuentes” ¿Qué es “distopía”? refiere, es el contraste con la “utopía”… caracteriza a un país imaginario que tiene la gente menos feliz del mundo y las puntuaciones más bajas en variables clave: los ingresos más bajos del mundo, la esperanza de vida más baja, la generosidad más baja, honestidad, menos libertad y menos apoyo social.

En lo académico es mencionado al Reino de Bután como un país feliz. Al analizarse comprende las diferencias entre individuos, grupos y cultura. La Real Academia Española define la felicidad como “el estado de grata satisfacción espiritual y física”, entonces, significa bienes materiales, salud, pero, también el amor, la empatía, solidaridad, etc.

El tema del bienestar en los Gobiernos está presente. En nuestro país, en la Ciudad de México y focalizadas Entidades, vemos resultados en el tiempo y horizontes del paso a paso, la mejora continua y el llegar a la meta todos juntos.

Concluimos analizando tres estrategias básicas de vida y un buen camino para la reinserción social: Desaprender, aprender y reaprender. Quizá mucho de esto lo vamos aplicando, la realidad nos empuja hacia allá por la aceleración de los acontecimientos y el crecimiento heterogéneo de la sociedad:

1) Desaprender (acotar apegos dañinos, aceptar el cambio, nada es inmutable, dejar atrás, cerrar puertas);

2) Aprender (estar en tiempo y forma, caer-levantarse en el juego de la vida, ser competitivos, abrir puertas); y

3) Reaprender (volver a las buenas prácticas del pasado, que, bajo las nuevas condiciones del presente son esperadas y deseadas).

Abonemos al estado de bienestar con actitud, sentido, significado y propósito de vida.
hazael.ruiz@hotmail.com