imagotipo

El Observador Parlamentario / Antonio Tenorio Adame

  • “Misión cumplida”: un “debate fallido”
  •  Extradición; en juego la soberanía e  independencia

La discusión de la  captura de Joaquín Loera Guzmán, “el Chapo”, en la tribuna de la Comisión Permanente, resultó un “debate fallido”. Se habló desde la mayoría de “una misión cumplida” chocando con los argumentos de la oposición que niegan el alborozo oficial. 

Se abundó en impugnaciones pero no se abordó suficiente  la inminente extradición, excepto el PAN, para ser juzgado en Tribunales de la Unión Americana.

De una situación de seguridad pública se transita a una carencia de capacidad para que los Tribunales de la nación juzguen a sus ciudadanos por conductas delictivas, es otro(s) país quien se encarga de mostrar cómo se penaliza a los transgresores de la Ley.

En la sesión de la Comisión Permanente se abordó el asunto de la captura del prófugo Guzmán Loera, el criminal “más buscado del mundo” resaltaba  el diputado  Jesús Sesma, (PVEM)  para destacar el triunfo oficial de su captura, lo secundó el senador David Penchyna Grub, (PRI), quien primero acentuó la pluralidad democrática como escudo de certificación la que sustentaba una abigarrada estadística ministerial, la acción prevención capturó 98 de 122 criminales más buscados, entre ellos Guzmán Loera, para rematar: “hay una misión cumplida de un ejercicio de corrupción, de negligencia de un Estado que hoy ha restituido un orden tras un lamentable evento que ofendió a los mexicanos”.

Por la oposición subieron a la tribuna los legisladores Víctor Manuel Sánchez Orozco del Movimiento Ciudadano, Rocío Nahle García (Morena), el senador Luis Humberto Fernández Fuentes ( PRD) y Javier Bolaños Aguilar (PAN), coincidieron en moderar el triunfalismo oficial, se trataba de un acto de reposición que no mejora las normas de seguridad.

La voz radical la mantuvieron el MC y Morena, mostraron la debilidad del Estado ante los retos que impone la delincuencia organizada, en cambio PRD reconoció ponderadamente el acto de detención, mientras el PAN resaltaba la participación de las Fuerzas Armadas, a la vez, se calificó de “inadmisible” a la extradición, porque: “no se puede ir sin hacer pública la información” de su fuga, por lo que no se puede hablar de “misión cumplida”.

LOS GOLPES MEDIÁTICOS del poder transnacional consisten en mostrar la incapacidad del Estado para ejercer sus funciones, así la fuga del Chapo resalta la incapacidad de su detención y encarcelación, luego,  la captura es dirigida por la inteligencia extranjera, y ahora su juicio y penalización debe ser obra de los Estados Unidos, donde casi seguro lo declaren “testigo protegido” y le decomisen su fortuna.

Dentro de ese escenario se prepara una  estrategia de medios para justificar la renuncia de México a castigar a sus delincuentes, y así los vecinos los castiguen, tal sería el caso de en un hogar cualquiera, donde  las faltas cometidas por el hijo dentro de su domicilio los tuviera que castigar el vecino.

Prevalece, en estos días, una campaña mediática contra quienes se oponen a la extradición sobre la base de la soberanía y casi los califican de afines al narco, para sostener que la única forma de impedir que un delincuente siga delinquiendo o corrompa al sistema es expulsándolo del país. Único caso de un “solo hombre” capaz de desestabilizar  a una nación de 112 millones de habitantes.

La credibilidad como nación está en juego, si fuera cierta nuestra incapacidad de perseguir a los delincuentes y castigarlos en suelo patrio, sería utópica nuestra independencia y nuestra viabilidad como país soberano.

El Congreso, en especial la oposición, debe profundizar el estudio del binomio crucial entre soberanía e independencia, ambos sinónimos de la existencia de nación desde lo interno como vista desde el exterior, porque un país solo es soberano cuando es independiente.

Y si no ¿cuál es el paso que sigue?, ¿los marines deben venir a protegernos?