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Octubre, mes del cáncer de mama… / Gabriela Mora Guillén

  • Gabriela Mora

Un tema muy fuerte y al que, en lo personal y derivado de los dolorosos sucesos familiares a los que me he tenido que enfrentar, me cuesta mucho trabajo tratar… Cáncer de Mama…

Sabemos que se trata de una proliferación maligna de las células epiteliales que revisten los conductos o lobulillos mamarios; a decir de los expertos, es una enfermedad en la que, producto de una serie de mutaciones somáticas o de línea germinal, una célula individual adquiere la capacidad de dividirse sin control ni orden, haciendo que se reproduzca hasta formar un tumor, mismo que inicialmente comienza como anomalía leve, pasa a ser grave, invade tejidos vecinos y, finalmente, se propaga a otras partes del cuerpo.

Pues bien: Sabemos que se trata de uno de los cánceres de mayor incidencia a nivel mundial: De acuerdo con las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se detectan alrededor de 1.38 millones de nuevos casos, de los cuales aproximadamente 458 mil personas terminan en el fallecimiento. En la actualidad, la incidencia de este tipo de cáncer es similar en países desarrollados y en desarrollo, la diferencia es que la mayoría de los decesos se dan en países de bajos ingresos, dado que el diagnóstico se realiza en etapas muy avanzadas de la enfermedad. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS),  a cifras del año 2012 en América Latina y el Caribe, el cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres, detectándose esta neoplasia en más de 408 mil mujeres; no obstante, se estima que para el año 2030, la cifra  se elevará un 46 por ciento.

Conforme a la opinión de los especialistas, es posible detectar este tipo de cáncer fácilmente en etapas tempranas, lo cual favorece un tratamiento oportuno por lo que actualmente se dirigen diversas campañas con el fin de promover la autoexploración mamaria como un primer paso para la toma de conciencia de la enfermedad, en segunda instancia, el examen clínico de las mamas, y finalmente el ultrasonido y la mastografía.

Por todo lo anterior, a nivel mundial se ha establecido el mes de octubre como el Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, y el próximo día 19 se ha instituido como el Día Internacional contra el Cáncer de Mama.

Contaba al comenzar este artículo la dificultad que en mí causa referirme a este tema que tanta ausencia ha causado en mis predecesores tanto por la parte paterna como por la materna: cómo olvidar a mi querida “tía Güera”, hermana de mi padre y pionera en los padecimientos de este mal hace 30 años, y qué decir de mi entrañable Flor –guerrera y compañera de vida-, a quien hace 3 años se le diagnosticó culminando con su deceso hace apenas 5 meses… No obstante, han sido muchos más los casos familiares de cáncer que han concluido en la muerte, destacando la de mi adorado padre Antonio Mora Hurtado quien el próximo martes 6 cumplirá once años de haberse adelantado derivado de un cáncer de páncreas…

Penosa, cruel y muy dolorosa enfermedad que verdaderamente consume por dentro y por fuera a sus víctimas, y causa un terrible daño moral y emocional a sus familias.

Sin embargo, en afán por encontrar optimismo en estas situaciones que siempre son dramáticas desde el momento en que se diagnostica el daño, hemos de reconocer la oportunidad que el padecimiento nos ha dado para demostrar el amor, la unión y los valores familiares ante la tragedia. Es ahí, en el núcleo familiar en donde la vida, Dios o las circunstancias y creencias de cada quien, nos brinda la fuerza para superar las pruebas y continuar reconociendo la belleza de seguir en este mundo disfrutando de la compañía de todos y cada uno de nuestros seres queridos.

Baste reconocer las diversas pruebas y situaciones en que el amor y el apoyo de la familia nos ha permitido superar la adversidad; qué decir de los daños que la indiferencia, la falta de vínculos y la soledad causan actualmente a las familias: indiscutiblemente la solidaridad, la generosidad y lo más importante, el amor familiar son las fortalezas que nos salvan de cualquier tempestad, incluyendo los embates del cáncer y sus funestas consecuencias…

A once años tu ausencia duele Chat, y mucho…

gamogui@hotmail.com