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Olimpiónicos

  • Héctor Reyes

NO hace mucho, en Tijuana, Baja California, el entrenador Ramsés Herrera, quien llegó para supervisar el trabajo del equipo de la Asociación Queretana de Esgrima que preside Eduardo Lara, en el marco del Campeonato Nacional, fue acusado de agredir con arma blanca a Jorge Castro, presidente de la Federación Mexicana de Esgrima, en las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento (CAR)

Autoridades municipales actuaron en contra del esposo de la mamá de la mejor esgrimista del país, Paola Pliego, deportista que entrena con recursos familiares en Italia y antes lo hizo en Portland, Oregon, rumbo a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, los cuales no pudo asistir por un supuesto dopaje positivo que meses después en una investigación de la Federación Internacional de Esgrima arrojó que no había consumido sustancias prohibidas.

El laboratorio de la CONADE fue sancionado por seis meses y está en proceso de vigilancia para devolver la certificación que costó muchos millones de pesos y al menos 20 años de trabajo para obtener el reconocimiento de la Agencia Mundial Antidopaje. No es poca cosa, lo que ocurrió ahí.

Jorge Castro continuará cuatro años más al frente de la esgrima nacional, a menos de que proceda el proceso judicial entablado por Eduardo Lara para impugnar la Asamblea que se realizó en aquella entidad. Sin embargo, la situación se ha salido de los cauces normales y a la esposa del entrenador, un día antes insultó el dirigente a la señora Holda Lara, quien le dio una cachetada con guante blanco al ganar su hija la medalla de oro en el Nacional.

No son los únicos afectados dentro de la familia de la esgrima, un deporte que practican pocas entidades, existen entrenadores que igualmente han sido amenazados, como lo mencionó José Antonio Cisneros, quien fuera director técnico de la FME y ahora da sus clases de esgrima en un parque al aire libre, sin pistas, en Coyoacán.

Debido a que no hay claridad en los procesos para integrar las selecciones nacionales, expone Cisneros –Stoianowski, quien es hora de que los presidentes de las Asociaciones Estatales de Esgrima- a la de chaleco que el director técnico de la FME, explique cómo y con qué parámetros y criterios se integran las selecciones, a parte de las recomendaciones de los señores Rivera y Franklin.

Sobre la competencia de esgrima, simplemente dijo que era un fraude para engrosar las arcas con los ingresos de los pagos de inscripción y en realidad no son de calificación, “ya sabemos que simplemente no es cierto, el señor Castro enviará al atleta que le plazca o al que le llegue al precio, así que para los que participen no se hagan las ilusiones simplemente disfruten de la competencia”.

En el caso del entrenador Ramsés Herrera, no fue nada placentero verse esposado y dentro de una patrulla de la policía, en un deporte que se distingue por ser de caballeros.

hreyes@esto.com.mx