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Olimpiónicos | Héctor Reyes

  • Héctor Reyes

En el marco de la reunión de la familia deportiva, con ausencia de la representación del Comité Olímpico Mexicano, durante la reunión “Pro Río 2016” con la asistencia de 212 atletas, 170 integrantes de los equipos multidisciplinarios, 40 institutos y 15 federaciones, se dio el primer paso para hacer del deporte mexicano incluyente y motivado bajo un objetivo común, de convertirse en el mejor equipo de la historia y para ello estarán obligados todos a romper paradigmas y jugar al tú por tú, en las buenas y las malas.

La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte echó la casa por la ventana, al reunir a los atletas en una larga jornada que tuvo como figuras centrales en una primera sesisión a los atletas estadounidenses Carl Lewis y Mike Powell, así como también el atleta paralímpico mexicano Saúl Mendoza y el especialista de la WADA, el español Alberto Yelmo, en la segunda etapa del coloquio motivacional.

Lewis y Pawell hablaron de su rivalidad deportiva, el trato de respeto y objetivos que coincidieron en el tiempo y espacio deportivo. Dos figuras de antología, de época, el primero como el mejor atleta de la historia y el segundo, el dueño del récord mundial de salto de longitud, con una marca de 8.95 metros, cinco centímetros más del impuesto en 1968 del legendario y todavía marca olímpica lohgrada por Bob Beamon.

El Hijo del Viento tuvo el toque, o como dicen los pianistas el touché, para enfocar a los deportistas mexicanos, muchos de ellos clasificados a los Juegos de Río y otros en ese proceso de obtener las cuotas en los torneos clasificatorios que concluirán con un mes de anticipación de la justa veraniega.

Carl Lewis comenzó a los 17 años la práctica del atletismo, su mamá compitió durante los Juegos Panamericanos de México en 1955. Comentó que estaba frustrado porque sus hermanas eran más altas y un día se dio cuenta que tenía que firmar el compromiso de su vida, el ser el mejor atleta del mundo.Lo hizo como un cheque en blanco con su existencia.

Se convirtió en un atleta de tiempo completo, 24 horas al día para especializarse en las pruebas de velocidad, los 100 y 200 metros, así como el relevo 4 por 100 y la prueba técnica, la más difícil de dominar y la que muy pocos en el mundo puedes sobresalir, el salto de longitud, que lo catapultó a la gloria del deporte olímpico e igualó a su ídolo histórico Jessy Owens.

Una trayectoria de cuatro Juegos Olímpicos, 16 años de estar en el top, 10 años invicto, en fin, más allá de sus resultados, se preguntó: ¿qué hacer para ser el más grande de todos los tiempos?, ¿cuál es la máxima meta que se fijó? Cuestionó a los deportistas mexicanos: ¿cuál es tu meta?

El comenzó a escribir su historia a partir de 1981 y la concluyó en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Siempre pensó que el desafío que tuvo en el deporte era ser el mejor y crear su destino como lo hizo su rival deportivo Mike Powell. Dio a conocer algunos secretos sobre cómo afrontar la competencia y el reconocimiento que tiene a su entrenador Tom Téllez.

Siempre fue técnico, simplificó las cosas y nunca se distrajo en variables que no podía controlar, en resumen, les dijo a los atletas de alto rendimiento de méxico, hay que ser disciplinado, enfocado y estructurado para conquistar las metas personales y que hacen la diefrencia del común de la gente.

Email: olimpionico6@hotmail.com

Twitter: @olimpionico10

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