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Olimpiónicos | Héctor Reyes

  • Héctor Reyes

A fuerza de insistir, tocar puertas y al final contar con el apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, el corredor Ricardo Ramos Vargas pudo participar en la maratón de Dusseldorf, Alemania, y con “el corazón por delante” – frase de Joaquín Capilla – convertirse en  el único mexicano en conseguir la marca que lo llevará a los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Apenas en su segunda competencia internacional, Ramos Vargas originario de Hidalgo, entidad donde radica junto a su familia, logró el registro de dos horas, 14 minutos y 56 segundos, es decir, la diferencia de cuatro segundos conquistó el boleto olímpico, un suspiro (la marca mínima es de 2:15:00), un sueño que tardó once años en madurar. 

El entrenador de Ricardo, Enrique Hernández, declaró que era uno de los días más importantes de su vida, “mi alumno calificó a Juegos Olímpicos y será el único en representar a México en el maratón olímpico”. Hace cinco meses se incorporó al equipo del entrenador regiomontano con un tiempo de una hora y 12 minutos en los 21 kilómetros y 2:25:00 en la maratón.

“En tan poco tempo califico al Mundial de Media Maratón en la Gran Bretaña  y hoy da la marca olímpica, me siento cumplir un sueño que como atleta me hubiera encantado. Quiero felicitar a este chico por la súper disciplina y creer ciegamente en un servidor, gracias igualmente al Jefe de jefes Rodolfo Gómez Orozco quien no sólo me ha enseñado su método si no también los valores cómo persona, no por nada lo considero mi segundo padre”.

Haydee Aguirre,  comentó que hace 11 años Ricardo  participó en su primera carrera y quedó en segundo lugar; de ahí empezó a soñar y platicaba de qué algún día estaría en unos Juegos Olímpicos. La gente se rio de él por hablar de sus sueños en voz alta

“Seguiste en la lucha, buscando apoyo y muchas puertas se cerraron;  seguiste adelante sin importar lo que dijera la gente;  seguiste soñando y buscando hasta que por fin alguien te dio esa gran oportunidad;  y ahora no soñaste,  volaste y ahora sabes que los sueños sí se cumplen”.

Agregó la esposa que vive en Tepeji del Río, en Hidalgo, trabaja en un colegio y apoya a su esposo en todo momento: “Desde casa te apoyamos sin importar la distancia, porque me imagino que escuchaste nuestras porras y más de tu admirador número uno, ese niño que quiere correr muy rápido como tú, que quiere ser como tú y claro sin duda de esos pequeños que hoy sigan tus pasos, porque eres un gran ejemplo”.

Ricardo tuvo una recepción festiva, con la historia de siempre, producto del esfuerzo personal como medida de sus logros.

 Email: olimpionico6@hotmail.com

Twitter: @olimpionico10

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