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ONU. A unos días de un nuevo dirigente

  • Rosamaría Villarello

Ana Guevara, otra víctima más de hombres prepotentes y golpeadores. Pobres mujeres e hijos que viven con ellos.

  • Rosamaría VIllarello Reza

La Organización de Naciones Unidas tendrá nuevo secretario general a partir del primer día de 2017. No obstante la importancia mundial del puesto su elección no tuvo el interés de ocasiones anteriores; tal vez las razones estriban en que los severos acontecimientos internacionales le restó visibilidad -aunque debería por eso mismo haber sido lo contrario- y que al carecer de atractivo cotidiano pareció desapercibido ante su relevancia.

El proceso de elección de António Guterres como principal funcionario sucesor del surcoreano Ban Ki-Moon, presentó mayor peso en el círculo cercano de la organización y de quienes son integrantes del P5, en referencia a los cinco países miembros del Consejo de Seguridad: China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia, determinantes en el nombramiento. La Asamblea General que integra a 193 naciones en representación de más de 7 mil millones de habitantes, lo votó por aclamación.

Fueron varios candidatos de los que destacan dos mujeres que por primera ocasión parecía que alguna tuviera mayores posibilidades, una de ellas latinoamericana. Se ha seguido la costumbre de buscar rotar regionalmente el cargo de secretario general con el fin de que todos los continentes y zonas se sientan incluidos. De ahí que Europa Central (llamada del Este) considerara que le correspondía el turno, pero no fue así y su representante -la otra mujer- no tuvo mayores posibilidades.

Lo destacable de la designación de Guterres es que no tuvo votos en contra. Su currículum avala las fortalezas con que llega al puesto y quizá sea el último de esas lo determinante para lograr ser nominado: alto comisionado de la agencia de refugiados de Naciones Unidas (Acnur) durante una década, que concluyó en 2015. Esto le permitió estar muy cercano no solamente a un número amplísimo de gobiernos y países que lo conocían y haber estado muy próximo a una población tan desprotegida y frágil como la de esos desplazados que hoy dominan gran parte de la agenda global.

Guterres además, fue primer ministro de su país, Portugal (con lo cual sí se elige a un europeo pero occidental) durante siete años y previamente había sido miembro fundador y después dirigente del Partido Socialista, cuando el país inicia su proceso democrático. Tiene 67 años y también ejerció la docencia; es ingeniero físico.

La etapa que tendrá que afrontar el nuevo secretario general será quizá una de las más convulsas de la historia moderna, por las características y paradigmas que se han roto en la propia convivencia internacional y ante nuevas dirigencias en países claves para el mantenimiento de la paz, que es el principal objetivo de la ONU, así como en temas cruciales como el del desarrollo sostenible y cambio climático; derechos humanos y la resolución de numerosas controversias.

Vamos a ver hasta qué punto la ONU puede mantener cierto liderazgo y lograr que los políticos “antistablishment” asuman sus responsabilidades, entre ellas hacer de la organización un mejor mediador frente a los reacomodos por el poder mundial.