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Padecemos abusivo sistema bancario

  • Alejo Martínez

Me he resistido a tratar en este privilegiado espacio un enojoso problema bancario con Banamex de carácter personal. Pero ya reflexionando sobre el asunto he llegado a la conclusión de que se trata de una problemática que rebasa ampliamente lo personal y en realidad reviste un interés general.

Después de innumerables y enojosas llamadas durante un mes, donde me hablan y siguen hablando de Banamex para cobrarme el pago de una tarjeta de crédito que, por inusitado e insensato que parezca, ha resultado imposible de pagar, decidí comentar con los informados lectores de El Sol de México este asunto que refleja por una parte el profundo menosprecio del sistema bancario por su clientela y por otra la lamentable ineptitud de las instituciones gubernamentales para condicionar a los bancos a que operen con un mínimo de equidad y sin excesivos abusos contra su cautiva clientela.

Inicialmente, como de costumbre, intenté realizar el pago a través de una transferencia vía internet desde una cuenta del propio Banamex. Después de mucha pérdida de tiempo y numerosos intentos frustrados, solicité apoyo por la vía telefónica. Nuevos intentos fallidos, consultas con supervisores y más fallas. En lugar de asumir que ellos tenían que reportar las fallas, le cargan al cliente que pierda más su tiempo y que haga una inmersión en los odiosos laberintos telefónicos bancarios.

Abreviando el relato sobre la inutilidad de la injustificada pérdida de tiempo a cargo del victimado usuario en consultas telefónicas, más intentos fallidos y más ineptitud para resolver errores del propio banco, pero aunque ya fue constatada la falla del banco, tienen la desfachatez de imponerle nuevamente al cliente el que sea quien vea cómo resolver el error en que incurre el banco. Así que ahora a asistir a sucursales, hacer cola en atención a la clientela para otro intento más de pago. ¡Nueva frustración! Después de más tiempo perdido, nuevamente: ¡ellos nada pueden hacer! Solicitud de entrevista con la gerente. Atención comprensiva, pero incapaz de resolver el caso, lo va a plantear en una instancia superior.

Mientras tanto, insistentes llamadas telefónicas de cobro a la casa y al celular. Como una muestra más de que para los bancos el tiempo de sus clientes no es valioso y el de ellos sí, llaman pero nos hacen esperar hasta que los empleados bancarios deciden tomar la bocina. Disparan entonces una larga y bien aprendida cantaleta de cobro. Se ofrecen a realizar el pago si autorizas la transferencia desde tu cuenta. He aceptado que así se haga en repetidas ocasiones. Nuevamente no pueden pagar, pero seguirán llamándote para continuar cobrándote un pago que no puede realizarse por error bancario. Todo indica que el origen está en que Banamex se peleó con Visa y han perdido por completo el control al cambiar las tarjetas a Master Card. Entre los múltiples tropiezos para poder pagar, me proporcionaron un nuevo número de una tarjeta Master Card que no ha llegado, pero tampoco acepta el pago. No es un asunto personal, debe estar muy repetido.

Es importante también mencionar que en varias llamadas presentándose como cobradores de Banamex, me han pedido los 3 dígitos que figuran en el reverso de las tarjetas. A ello sí me he negado por el grave riesgo de fraude. Este es solo un pequeño detalle, pero los abusos de nuestro usurario y abusivo sistema bancario dan para mucho más.

amartinezv@derecho.unam.mx 

@AlejoMVendrel